Barcelona, 9 jun (EFE).- El papa León XIV ha pedido este martes a los barceloneses y a los catalanes que sean "constructores de unidad" en la homilía que ha pronunciado alternando el español y catalán, tras el rezo de la hora sexta en la Catedral de Santa Cruz y Santa Eulalia.
Llamado a la unidad en tiempos de división
El pontífice estadounidense, que ha comenzado su homilía en catalán, ha señalado que Barcelona es llamada 'Cap i Casal de Catalunya' (cabeza y capital). "Lo que da a esta comunidad, a todos vosotros, barceloneses y catalanes, una vocación y una responsabilidad especial de convertiros, con la ayuda de Dios, en constructores de unidad", ha señalado.
Y ha continuado pidiéndoles que, "en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista" sean “mártires, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias".
María como modelo de unidad
"Que María, Madre de la Iglesia y Madre de la unidad, nos ayude a ser fieles a este compromiso y a esta misión", ha rogado el papa.
En toda su homilía, el pontífice se ha referido a la necesidad de unidad también en el seno de la Iglesia catalana. "Os invito a renovar, concordes, el propósito de caminar juntos, todos, fieles y Pastores, tras las huellas de Cristo, hacia la plenitud de la vida", ha dicho.
Y ha invitado a los fieles a difundir, en todos los ámbitos de su vida, "un clima de familia, en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón".
Reconocimiento a los constructores de armonía
El papa ha alabado la labor de todos aquellos, que "más allá de toda la polarización", "se han entregado y se entregan para construir armonía y comunión".
"Trabajar juntos no es una elección de estilo, sino una necesidad fisiológica, fundada en la gracia concedida a cada uno según la medida del don de Cristo y a la que correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos en el respeto de los ministerios confiados", ha agregado.
Y ha advertido también de la importancia "de no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día". EFE (foto)(vídeo)



