Estambul, 8 jun (EFE).- Varios negocios del conglomerado empresarial más grande de Turquía, Koç Holding, han sido blanco de disparos en aparente represalia por un chiste en el que el presidente honorario de la compañía, Rahmi Koç, ridiculizó a una mujer kurda, según informa la prensa turca este lunes.
El chiste y la controversia
El empresario, de 95 años, contó en público el pasado viernes un chiste sobre una mujer kurda que, durante una consulta médica, interpreta de manera sexual la indicación del médico de desvestirse. La anécdota provocó una ola de condenas por parte de medios de comunicación, sindicatos, asociaciones de mujeres y del ministro de Justicia, Akin Gürlek.
Ante la presión, el multimillonario pidió disculpas el sábado, pero las críticas no cesaron. La Fiscalía de Esmirna ha abierto una investigación por "humillación de una parte del pueblo", y el partido de izquierda prokurda DEM, tercera fuerza en el Parlamento, se ha personado como acusación particular.
Ataques contra el conglomerado
El domingo, dos personas enmascaradas dispararon contra la sede del concesionario de coches Otokoç, perteneciente a Koç Holding, en Estambul. Otro encapuchado disparó contra la fachada de una sucursal de la misma empresa en Antalya. Esta madrugada, una sucursal del banco Yapi Kredi, también propiedad de Koç, fue atacada a tiros en la ciudad de Diyarbakir.
La policía ha detenido hasta el momento a una quincena de personas en relación con estos ataques contra el conglomerado, considerado poco afín al Gobierno islamista de Turquía.



