El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, sostuvo en las últimas horas conversaciones telefónicas con sus homólogos de Arabia Saudí, Egipto, Turquía, así como con el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, entre otros, tras el reciente intercambio de ataques con Israel.
Diplomacia iraní en acción
Así lo anunció el Ministerio de Exteriores iraní, que informó que Araqchí habló con sus homólogos saudí, turco, británico, iraquí, egipcio, catarí y francés para abordar “la respuesta iraní a las violaciones del alto el fuego del 8 de abril” por parte de Israel debido a sus ataques contra el Líbano.
El jefe de la diplomacia iraní también mantuvo una conversación con Munir, quien actúa como principal intermediario en las negociaciones de paz entre Teherán y Washington.
Ataques y represalias
Irán lanzó anoche varias oleadas de misiles contra Israel en represalia por los ataques israelíes contra el Líbano. En respuesta, Israel atacó varios puntos del territorio iraní, incluyendo Teherán y un complejo petroquímico en Mahshahr, que sufrió “daños parciales”.
Como réplica, Teherán atacó nuevamente Israel en la madrugada de este lunes con bombardeos dirigidos a las bases aéreas de Tel Nos y Nevatim.
Paralelamente, los hutíes de Yemen lanzaron un misil contra territorio israelí, el cual fue interceptado por las defensas aéreas israelíes.
Tensión en aumento
Con la tensión en su punto más alto desde el cese al fuego de abril, el presidente estadounidense, Donald Trump, intentó este domingo sin éxito disuadir al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de contraatacar a Irán, para evitar que esto obstaculice las negociaciones entre Washington y Teherán con el objetivo de poner fin al conflicto.
La escalada de violencia ha generado una fuerte reacción en los mercados asiáticos, donde las bolsas han caído debido al rebrote de ataques en Oriente Medio y al impacto en el sector tecnológico. Asimismo, el precio del petróleo ha subido más de un 4%, superando los 97 dólares por barril, tras los ataques iraníes contra Israel.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, mientras los esfuerzos diplomáticos se intensifican para evitar una escalada mayor en la región.



