Putin descarta alto el fuego y apuesta por escalada en Ucrania
Putin descarta alto el fuego y apuesta por escalada en Ucrania

José Manuel Sanz, desde San Petersburgo (Rusia), informa que el conflicto entre Rusia y Ucrania, que ya supera los cuatro años de duración y se ha convertido en el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, no muestra señales de resolución. El presidente ruso, Vladimir Putin, quien desencadenó la guerra, no contempla un alto el fuego, sino todo lo contrario.

Putin justifica el avance militar

Durante un encuentro con representantes de las principales agencias de noticias mundiales, entre ellas EFE, en el Palacio de Constantino en las afueras de San Petersburgo, Putin argumentó: "Las fuerzas rusas avanzan cada día, y cada día se hacen con el control de nuevas localidades. Naturalmente, en esas condiciones la parte ucraniana querría que nosotros detuviéramos el avance de nuestras tropas".

Esta postura contrasta con la evolución de otros conflictos contemporáneos sangrientos, como el que enfrenta a Israel con Hamás y Hizbulá, y el que Washington y Tel Aviv libran contra Irán. En ambos casos, se han logrado momentos de desescalada y negociación, incluso treguas duraderas, a pesar de las profundas diferencias entre las partes.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

No hay necesidad de cesar las acciones militares para negociar

Putin dejó claro que "para empezar las negociaciones no hay necesidad de cesar las acciones militares". La nueva estrategia de Ucrania, que incluye exitosos ataques con drones y misiles contra instalaciones petrolíferas en el interior de Rusia, centros logísticos y líneas de abastecimiento, lejos de hacer dudar al Kremlin sobre el éxito de la que iba a ser una 'operación relámpago', está provocando la reacción contraria: mortíferos bombardeos indiscriminados contra objetivos civiles ucranianos y una escalada destructiva.

La población rusa y la percepción del conflicto

Antes del encuentro en San Petersburgo, un diplomático ruso aseguró a EFE que la población rusa se pregunta cuándo acabarán los bombardeos ucranianos, "pero no porque los rusos deseen un alto el fuego, sino porque no entienden que no recurramos a toda nuestra fuerza para ponerle fin al conflicto de una vez por todas".

El plan de paz de Putin: el acuerdo de Anchorage

Para Putin, el único 'plan de paz' viable sigue siendo el que acordó con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre bilateral de Anchorage (Alaska, EE.UU.) hace menos de un año, sin la participación de europeos ni ucranianos. Tanto Kiev como la Unión Europea han rechazado este plan.

Una de las exigencias más duras es que el Ejército ucraniano se retire de todo el territorio que todavía ocupa en la región del Donbás, como paso previo a cualquier cese eventual de las hostilidades y la negociación. Putin subrayó: "La Unión Europea podría jugar un papel positivo, pero no con suministros de armas, sino con intentos de convencer a las autoridades en Kiev de que acepten los compromisos de los que hablamos en Anchorage".

Putin acusa a Ucrania de no querer la paz

Según el razonamiento de Putin, el liderazgo ucraniano es el que no quiere la paz, porque "si se lograra la paz, la lucha política, la lucha por el poder en Kiev y la mala situación económica se agudizarían. Mi impresión es que las autoridades (ucranianas) no están interesadas en un real cese de las acciones militares".

Objetivos militares de Rusia en el Donbás

A pesar de las enormes bajas sufridas por Rusia en Ucrania (se calcula entre 352.000 muertos según el medio independiente ruso Meduza, y 500.000 según los servicios de inteligencia británicos), el Kremlin espera ocupar militarmente la totalidad del Donbás, el principal frente de guerra en estos 12 años de conflicto. Según los analistas, ocupar esta región clave le abriría a Rusia la puerta hacia la toma de la capital, Kiev, y del resto del país.

Entre marzo de 2014 y octubre de 2022, Rusia se anexionó formalmente cinco territorios ucranianos: Crimea, Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia, lo que representa alrededor del 20 por ciento del país. Sin embargo, salvo en los dos primeros casos, aún no ha conseguido ocupar completamente la región en disputa.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

La resistencia ucraniana en Donetsk

Especialmente crítica es la región de Donetsk, en cuya parte más occidental Ucrania ha erigido un cinturón fortificado entre las poblaciones de Sloviansk, Kramatorsk y Kostiantínivka que ha resistido hasta ahora sucesivas oleadas de ataques. Para Kiev, la suerte de la guerra depende en gran medida de que esa muralla estratégica aguante y el frente pueda permanecer congelado en ese eje, porque el terreno al oeste, más llano, es mucho menos favorable para la defensa y la acción de sus letales drones.

Desaceleración de los avances rusos

A pesar de las afirmaciones del presidente ruso, numerosos testimonios coinciden en que el mando de Ucrania está consiguiendo poner en serias dificultades al ejército ruso en el este. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), los avances rusos en el Donbás registran, de hecho, desde principios de 2026 una ininterrumpida desaceleración.

EFE (foto) (video)