La violencia contra las mujeres en Bogotá tiene un rostro migrante. Según el último informe de la Secretaría de la Mujer de la Alcaldía de Bogotá, una de cada diez mujeres asesinadas por razones de género en la capital pertenece a la comunidad migrante. La cifra podría ser aún mayor debido a errores judiciales que no tipifican correctamente estos crímenes o por vicios procesales que impiden su registro como feminicidios.
Datos alarmantes sobre feminicidios de migrantes
El informe, elaborado por el Observatorio de Mujeres de la Alcaldía, la Universidad Javeriana y la Universidad de Antioquia, analiza el período 2023-2024. En total, Bogotá registró 97 feminicidios, de los cuales 12 fueron contra mujeres extranjeras. De estos, el 50% correspondió a mujeres venezolanas, una población que huyó de la crisis humanitaria en su país buscando oportunidades, pero que en Colombia encuentra barreras para integrarse.
El 4% de las víctimas migrantes realizaba trabajo sexual remunerado, otro 4% eran víctimas del conflicto armado y el 2% pertenecía a comunidades indígenas que también migraron a Bogotá. El estudio señala que el feminicidio no actúa de manera homogénea, sino que se profundiza en mujeres que ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
Localidades y épocas de mayor riesgo
El informe identifica que ciertas localidades concentran más violencia: Mártires, Tunjuelito, Ciudad Bolívar y Santa Fe. Además, hay épocas del año donde las agresiones se intensifican. Los feminicidios se inscriben en un continuo de violencias, relaciones de poder y contextos de dominación estructural que trascienden lo inmediato.
Mujeres migrantes: doble vulnerabilidad
Un acápite completo del informe se dedica a las mujeres migrantes, quienes son particularmente vulnerables por ser mujeres, extranjeras y, en muchos casos, residentes en un país que aún no regulariza completamente a la diáspora venezolana. Estudios complementarios de la Alcaldía estiman que casi 600.000 venezolanos viven en Bogotá, de los cuales siete de cada diez trabajan en la informalidad, sin garantías básicas ni posibilidad de proyectos de vida estables.
Angélica Pardo, funcionaria de la Secretaría de la Mujer, destacó que la prevención del feminicidio en migrantes exige mirar más allá de la relación de pareja. “Implica fortalecer las redes que rodean a las mujeres y acompañar a quienes quieren ayudar, pero terminan agotadas o atrapadas en prejuicios”, subrayó.
Otras nacionalidades y patrones territoriales
La migración en Colombia no se limita a venezolanos. Migración Colombia reporta otras 114 nacionalidades en tránsito o asentamiento en el país. El informe concluye que los datos revelan un patrón territorial complejo, donde las violencias se explican por contextos estructurales que configuran entornos de riesgo a nivel de localidad. Esto podría fortalecer la toma de decisiones estratégicas en prevención, justicia y reparación.



