Las elecciones presidenciales en Perú han llegado a su punto culminante con la segunda vuelta que enfrenta a Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, y a Roberto Sánchez, candidato de Perú Libre. Ambos aspirantes representan visiones opuestas para el futuro del país andino.
Keiko Fujimori: la continuidad del fujimorismo
Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, busca regresar al poder con una plataforma basada en la seguridad ciudadana, el crecimiento económico y la lucha contra la corrupción. Su candidatura ha generado tanto apoyo como rechazo, especialmente por los vínculos con el pasado autoritario de su padre y los procesos judiciales que enfrenta por presunto lavado de activos.
Propuestas clave de Fujimori
- Endurecimiento de penas para delincuentes y combate al crimen organizado.
- Promoción de inversiones privadas y reducción de impuestos para pequeñas empresas.
- Reforma del sistema de salud y educación con énfasis en resultados.
Roberto Sánchez: el profesor de izquierda
Roberto Sánchez, docente y sindicalista, encabeza la coalición de izquierda Perú Libre. Su discurso se centra en la justicia social, la redistribución de la riqueza y la nacionalización de recursos estratégicos. Sánchez ha logrado captar el voto de sectores rurales y descontentos con el modelo neoliberal.
Propuestas clave de Sánchez
- Asamblea Constituyente para redactar una nueva constitución.
- Nacionalización del gas y otros recursos naturales.
- Aumento del gasto público en salud, educación y programas sociales.
Contexto político y desafíos
Perú enfrenta una profunda crisis política, con varios expresidentes investigados por corrupción y una pandemia que ha golpeado duramente su economía. La polarización entre los candidatos refleja la división del país. Ambos han sido objeto de críticas: Fujimori por sus problemas legales y Sánchez por su radicalismo y falta de experiencia administrativa.
La campaña ha estado marcada por acusaciones mutuas y descalificaciones. Keiko Fujimori ha señalado a Sánchez de querer instaurar un modelo similar al de Venezuela, mientras que Sánchez acusa a Fujimori de representar a la vieja política corrupta. El resultado de estas elecciones definirá el rumbo de Perú en los próximos años, con implicaciones para la región latinoamericana.



