Leonel Fernández, quien fue presidente de República Dominicana durante 12 años desde el centro-izquierda, defiende las políticas migratorias de Donald Trump. En una entrevista con EFE, el exmandatario afirmó: "A nosotros, el pueblo dominicano, nos pasa lo mismo; si tenemos migrantes que han ingresado al territorio nacional en condición ilegal, pues tenemos el derecho a la deportación".
"Se comprende que Estados Unidos o cualquier país quiera controlar una migración que sea ilegal, porque es el derecho soberano de deportar a todo aquel que tenga un estatus migratorio irregular", aseguró Fernández en Madrid, donde participó en el Foro Iberoamericano de la fundación Funglode, de la que es fundador.
A pesar de la crítica que ha liderado desde la oposición contra el actual mandatario de la isla caribeña, Luis Abinader —contra quien se presentó a las últimas elecciones—, mantiene una posición bastante alineada en cuestiones migratorias y, sobre todo, frente a los miles de haitianos que han acudido a suelo dominicano huyendo de la situación de su país.
Con corte trumpista incluso antes de que Trump volviera a la Casa Blanca, Abinader anunció en octubre de 2024 un plan para deportar hasta 10.000 personas a la semana a Haití, fuertemente criticado por organizaciones como Amnistía Internacional por la posibilidad de ir contra personas que necesitan especial protección, como mujeres embarazadas, menores, apátridas o solicitantes de asilo.
Fernández no critica este plan y subraya que no defiende "un modelo punitivo", sino que apela a la "legalidad" y a la "autoprotección" de la República Dominicana. "Efectivamente, ante todo lo que significa un riesgo a la seguridad nacional dominicana como consecuencia del vacío de poder en Haití y de la dominación de la violencia constante, hay que tomar medidas extraordinarias en una coyuntura muy específica", alega.
Y aunque matiza que "la deportación debe hacerse siempre respetando la dignidad humana y respetando los derechos humanos", insiste en que "es un derecho que corresponde a los Estados soberanos deportar a todo aquel que se encuentre en una situación de estatus migratorio irregular o ilegal".
La soberanía nacional es importante también en otras cuestiones como la relación con Estados Unidos, principal socio comercial y donde viven 2,4 millones de dominicanos, recuerda el expresidente (1996-2000, 2004-2012) y líder del partido Fuerza del Pueblo. "Yo abogo porque se respete siempre la integridad y la soberanía nacional de la República Dominicana, esa es nuestra postura. Pero no podemos olvidar que nuestros vínculos con Estados Unidos responden al principal actor internacional de importancia para el país", explica Fernández, quien no descarta presentarse a una nueva reelección en 2028.
Ante acciones como los bombardeos estadounidenses a lanchas que supuestamente transportaban droga en el Caribe, el exmandatario pide que prevalezca "siempre la legalidad". "No puede hacerse nada al margen de lo estipulado en los acuerdos internacionales, y tampoco nada que afecte a los derechos humanos. Pienso que la mejor vía en este caso era hacer una aprehensión de esas lanchas y, si efectivamente hay evidencias de que están incurriendo en un acto ilícito —en este caso, tráfico de drogas—, someterlos a la justicia", explica.
Y apunta que, al ser la seguridad una de las principales preocupaciones de toda la región, una "Cumbre de las Américas específicamente para tratar el tema del narcotráfico sería formidable". "Tiene que haber intercambio de servicios de inteligencia y tiene que haber capacidad ejecutiva coordinada. Hasta ahora no lo tenemos", subraya, incidiendo en que esta falta de coordinación muestra también parte de las falencias de los organismos de integración latinoamericana.
Pone de ejemplo organizaciones como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), que "no son operantes" y que incluso "en la práctica no existe". "La integración latinoamericana hoy día no funciona, no resulta operativa. (...) Lo que hay que procurar es tener una institucionalidad de integración que vaya más allá de los gobiernos de turno; creo que es el gran desafío que tiene América Latina", sostiene Fernández.
"Yo pienso que lo ideal sería una integración regional con una voz que nos represente a todos. Sería lo ideal, pero al día de hoy eso no es posible. Tampoco el modelo de la Unión Europea es una buena referencia para la América Latina, porque para nosotros, en la cultura tradicional latinoamericana, ceder soberanía a una institución supranacional no se concibe", explica. Por ello, defiende alinearse en torno a "una agenda común que tenga que ver con el desarrollo sostenible" y los objetivos de la ONU.



