Camiseta de selección Colombia en campaña de Abelardo: no es inofensiva
Camiseta de selección Colombia en campaña de Abelardo: no inofensiva

El uso político de la camiseta de la selección Colombia

La escritora y poeta Piedad Bonnett ha lanzado una crítica contundente contra la campaña del candidato presidencial Abelardo de la Espriella por utilizar la camiseta de la selección Colombia como símbolo político. En su artículo, Bonnett afirma que este uso no es inofensivo ni original, y que busca apropiarse de un símbolo de unidad nacional para fines partidistas, generando división.

Antecedentes internacionales

Bonnett recuerda que esta estrategia ya fue empleada por Jair Bolsonaro en Brasil, donde la camiseta de la selección brasileña se asoció con la derecha, al punto que los opositores dejaron de usarla para no ser identificados con ese movimiento. Detrás de esta apropiación, señala, se encuentra una propuesta nacionalista que evoca la "patria de mano al pecho" de Álvaro Uribe y la "patria milagro" de Abelardo.

El símbolo del tigre y la masculinidad

La autora también critica la identificación de Abelardo con un tigre, similar al león de Javier Milei en Argentina. Señala que estos animales representan una bravura amenazante y una masculinidad agresiva, común en políticos como Vladimir Putin, Donald Trump y el propio Abelardo, quien ha alardeado de su virilidad. Bonnett vincula esta actitud con la homofobia y el machismo, así como con una retórica guerrerista que incluye saludos militares y consignas violentas.

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El lenguaje de las campañas

Bonnett explica que, desde la semiótica, los símbolos y gestos en una campaña tienen un propósito claro: transmitir significados y despertar emociones en los votantes. Cuando las instituciones y partidos pierden credibilidad, los políticos recurren a un "estilo" personal, mostrando su intimidad. Como ejemplo, menciona a Paloma Valencia, quien utilizó el sentimentalismo rosa al mostrar a su hija arengando a las masas temprano en la mañana, mientras miles de mujeres trabajan. También critica el video "Volare" de Abelardo, donde se muestra una vida de lujo y esnobismo en la campiña italiana.

La propaganda de izquierda

La autora contrasta lo anterior con la propaganda histórica de la izquierda, que tiende a la caricatura, como la estética maoísta o stalinista. En la actual coyuntura, identifica dos vertientes: la sensiblera de Gustavo Petro, con mariposas amarillas y la espada de Bolívar, y la de Iván Cepeda, que evoca el realismo socialista con carteles de figuras recortadas y elementos étnicos. La retórica de Cepeda es seca y llena de lugares comunes, y el candidato protege su intimidad.

Conclusión

Bonnett invita a los lectores a reflexionar sobre qué simbologías seducen a los votantes, dejando abierta la pregunta ante la amplitud del tema. El análisis de la autora pone de manifiesto cómo los símbolos nacionales y personales son utilizados estratégicamente en las campañas políticas para influir en el electorado.

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