Retrotopía: el concepto de Bauman que explica el auge de la ultraderecha
Retrotopía: el auge de la ultraderecha según Bauman

En un mundo donde figuras como Milei, Bukele y Bolsonaro ganan protagonismo, y donde el espectro de una ultraderecha parece cernirse sobre Colombia, surge la pregunta: ¿por qué estamos presenciando un retorno de las derechas extremistas a nivel global? Más allá de las explicaciones politológicas sobre el resurgimiento de populismos, existe un concepto filosófico y sociológico que ofrece una comprensión más profunda: la Retrotopía, acuñada por Zygmunt Bauman en su libro de 2017, publicado poco después de su muerte.

De la sociedad del Panóptico a la del Sinóptico

Para entender la Retrotopía, es útil retomar la idea de Michel Foucault sobre la transición de la sociedad del Panóptico a la del Sinóptico. La sociedad del Panóptico era una de vigilancia constante: fichar la entrada y salida del trabajo, como en las cárceles del siglo XIX, donde una torre de vigilancia observaba cada movimiento. Era el Ojo de Sauron de Tolkien, con mecanismos de control explícitos o implícitos ligados al Estado.

Hace unas tres décadas, esto cambió. Pasamos a lo que Byung-Chul Han describe en La sociedad del cansancio como la sociedad del rendimiento. Ya nadie controla las horas de trabajo porque el trabajo nunca termina: al llegar a casa se sigue laborando, y en el tiempo libre hay que ir al gimnasio para rendir más al día siguiente. La exigencia externa se convirtió en autoexigencia, generando agotamiento, ansiedad y la sensación de no hacer lo suficiente.

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La privatización de la utopía

Los sueños y esperanzas de cambio se enfocaron en el individuo. Ya no se esperaba redención colectiva del Estado o la política, que habían dejado de ser ámbitos de transformación desde los años setenta. Esto explica el auge de la psicodelia y el New Age, formas individuales de cambiar la realidad. La utopía se privatizó. El Estado renunció al control de la vida, pero también a los servicios sociales y la protección. Esta "liberación" tuvo un alto costo, con tres grandes consecuencias: el regreso a una concepción tribal de la comunidad (defender a los míos, los otros son idiotas o malvados); un yo primordial inmune a la influencia cultural, que explica la Identity Politics y la acusación de estupidez; y la idea de que el orden civilizado es condicional y puede ser roto por un líder poderoso que actúa por "nuestro bien". Ejemplo de esto es Trump, quien alardea de poder tocar a las mujeres sin consecuencias.

Estos elementos no son exclusivos de la derecha; también aparecen en extremismos de izquierda. Como decía el teórico alemán Hubert Schleichert, cuando dos grupos debaten mucho, terminan adoptando las mismas posiciones y vicios.

Retrotopía: el pasado como futuro

Retrotopía se refiere al deseo de regresar a un mundo que ofrezca libertad y seguridad, las dos grandes banderas de la ultraderecha. El futuro ya no es esperanzador; se ha convertido en un escenario de pesadillas: perder el trabajo, ser embargado, ver a los hijos perder estatus, y que las habilidades propias se devalúen. El camino hacia el futuro parece de corrupción y degeneración, mientras que el regreso al pasado se presenta como purificación.

Bauman nos invita a sumergirnos en el pasado, pero no como un mero gesto romántico o retro. El pasado al que se regresa en la Retrotopía no es real, sino una reconstrucción idealizada. Ese pasado ofrecía seguridad y protección de manera condicional, pero en nuestros sueños es una época dorada. Ese pasado se convierte en el nuevo futuro. El deseo de la Retrotopía es avanzar hacia atrás, exactamente el sueño de una ultraderecha que ya no es conservadora. No se trata del futuro paradisíaco de la utopía de Tomás Moro, sino de un futuro protegido de amenazas y decadencia, donde el Estado se concibe como un refugio antinuclear para millonarios o una urbanización privada de lujo que excluye a los no privilegiados.

La pandemia de la nostalgia

Hemos caído en una pandemia de nostalgia, soñando con un pasado que nunca existió. Esto no solo se manifiesta en la política radical, sino en los gustos musicales: la música country y norteña se han vuelto tendencias globales de personas que añoran un pasado que ni siquiera vivieron. En Colombia, se escucha a muchos hablar de cómo eran las navidades en la finca de los abuelos pobres: "¡eso sí que eran fiestas!".

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La Retrotopía, como concepto, nos ayuda a entender el auge de las derechas extremistas y la nostalgia política que impregna nuestra época. Es un llamado a reflexionar sobre cómo el pasado se ha convertido en el nuevo horizonte de expectativas, y cómo eso moldea nuestras sociedades.