Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, se enfrentarán en una segunda vuelta electoral el próximo 21 de junio. La contienda no solo se libra en las calles, urnas y debates, sino también en un escenario cada vez más determinante: el digital.
La batalla digital
En esta campaña, la derecha ha reforzado su discurso, el mismo que los llevó a la victoria en la primera vuelta, mediante una contranarrativa dirigida a contrarrestar las campañas adversarias. Las estrategias en redes sociales, la publicidad segmentada y la movilización de seguidores en plataformas digitales se han convertido en herramientas clave para captar votantes indecisos y consolidar bases de apoyo.
Estrategias de campaña
Ambos candidatos han intensificado su presencia en línea. De la Espriella apela a un mensaje de orden y seguridad, mientras que Cepeda promueve la justicia social y la defensa de los derechos humanos. La polarización se refleja en los algoritmos, donde cada publicación genera reacciones encontradas y amplifica las diferencias ideológicas.
El terreno digital no solo permite llegar a más electores, sino que también expone a los candidatos a un escrutinio constante. Los debates en línea, los memes y los videos virales moldean la percepción pública y pueden inclinar la balanza en una elección reñida.
Contexto electoral
La primera vuelta dejó claro que el país está dividido. De la Espriella obtuvo un respaldo significativo en regiones conservadoras, mientras que Cepeda concentró votos en zonas urbanas y progresistas. La segunda vuelta será una prueba de fuego para ambas campañas, que deberán movilizar a sus bases y atraer a los votantes que no participaron en la primera ronda.
Analistas políticos señalan que la campaña digital será crucial para definir al ganador. La capacidad de los equipos para generar contenido atractivo, responder rápidamente a los ataques y mantener una narrativa coherente marcará la diferencia en los próximos días.
El 21 de junio, los colombianos decidirán entre dos proyectos de país opuestos. Mientras tanto, la batalla digital continúa intensificándose, con cada publicación, cada comentario y cada clic sumando en la carrera hacia la Casa de Nariño.



