Voto en blanco y nulos suman 652.169 en primera vuelta presidencial
Voto en blanco y nulos suman 652.169 en primera vuelta

Con el 99,87% de las mesas escrutadas, la primera vuelta presidencial definió el escenario para la segunda vuelta entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Sin embargo, más allá de la disputa entre los dos candidatos más votados, los resultados revelan un bloque de ciudadanos que decidió no respaldar ninguna candidatura o cuya elección no fue válida, una señal que podría ser relevante de cara a la definición presidencial.

Voto en blanco y nulos: una cifra significativa

Los datos de la Registraduría muestran que 406.830 colombianos votaron en blanco, equivalentes al 1,71% de los votos válidos. Aunque es una proporción reducida frente al respaldo de los finalistas, representa una cifra superior a la votación alcanzada por varios candidatos, incluidos Claudia López, Raúl Botero, Óscar Mauricio Lizcano, Miguel Uribe, Roy Barreras, Luis Gilberto Murillo, Carlos Caicedo y Gustavo Matamoros juntos.

A estos se suman 245.339 votos nulos, que representan el 1,02% del total sufragado. En conjunto, los votos en blanco y nulos alcanzaron 652.169 sufragios, una cifra que supera ampliamente la votación individual de candidatos como Claudia López (225.297 votos) o Raúl Botero (206.032), y equivale a cerca del 64% de los votos obtenidos por Sergio Fajardo, quien terminó cuarto con poco más de un millón de apoyos.

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Diferencia estrecha entre los finalistas

El resultado cobra mayor relevancia al observar la estrecha diferencia entre los dos aspirantes que avanzaron a la segunda vuelta. Abelardo de la Espriella obtuvo 10,34 millones de votos (43,73%), mientras que Iván Cepeda alcanzó 9,68 millones (40,91%). La distancia entre ambos fue de apenas 665.400 sufragios, una cifra ligeramente superior al volumen conjunto de votos nulos y en blanco registrados en la jornada.

Aunque los votos nulos no constituyen una reserva electoral transferible, reflejan errores de marcación, confusión en el tarjetón o decisiones de rechazo que terminan sin efecto en el resultado. Los votos en blanco, por su parte, representan una expresión política más clara de inconformidad frente a la oferta electoral disponible y suelen ser observados por las campañas como un indicador de electores susceptibles de ser persuadidos en la siguiente fase de la contienda.

El botín electoral de los candidatos eliminados

Paloma Valencia obtuvo 1,63 millones de votos y Sergio Fajardo superó el millón, sumando entre ambos cerca de 2,65 millones de apoyos que ahora se convierten en el principal botín electoral para la segunda vuelta. Sin embargo, el volumen de ciudadanos que votaron en blanco o anularon su sufragio demuestra que existe una franja del electorado que optó por no alinearse con ninguna de las alternativas presentadas en la primera ronda.

Votos no marcados y otras expresiones de distanciamiento

Otro dato relevante es que 47.576 ciudadanos dejaron el tarjetón sin marcar, equivalentes al 0,19% de los votos depositados. Aunque esta cifra es marginal frente al total de votantes, se suma a las expresiones de distanciamiento o desinterés electoral registradas durante la jornada. En total, entre votos en blanco, nulos y no marcados se acumularon 699.745 sufragios.

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