La Fiscalía General de la Nación presentó formalmente un escrito de acusación contra Ricardo Roa Barragán, presidente de Ecopetrol en licencia, por el delito de tráfico de influencias. La investigación se centra en la compra de un apartamento ubicado en el exclusivo barrio El Chicó, en Bogotá, y en presuntos favores para beneficiar a un empresario vinculado a la filial Hocol.
Detalles de la acusación
Según el ente acusador, Ricardo Roa habría utilizado de manera indebida su posición como máxima autoridad ejecutiva de Ecopetrol para favorecer intereses particulares, en contravía de los deberes propios de su cargo. La investigación señala que esa presunta influencia se habría ejercido sobre decisiones y oportunidades de negocio en Hocol, empresa en la que, según la Fiscalía, buscó beneficiar a terceros.
La acusación sostiene que Roa habría solicitado a Luis Enrique Rojas, presidente de Hocol, que se generaran oportunidades de negocio para Juan Guillermo Mancera, particularmente en lo relacionado con la adjudicación de un proyecto de regasificación a la empresa GAXI ESP S.A.S., de propiedad de este último.
El apartamento en El Chicó
El expediente tiene como eje la compraventa del apartamento 901 del edificio Entre Parques, ubicado en el sector de El Chicó, en Bogotá. Según la información presentada por la Fiscalía, el inmueble fue adquirido por un valor equivalente al 34 % menos de su precio de mercado, lo que representaría una diferencia cercana a 927 millones de pesos frente a su valor comercial.
Para la Fiscalía, la intervención de Ricardo Roa en favor de los intereses empresariales de Juan Guillermo Mancera habría constituido una influencia indebida sobre el presidente de Hocol, con el propósito de favorecer un proyecto de interés para el empresario. El ente investigador sostiene, además, que entre ambos existía una relación cercana y una negociación comercial previa derivada precisamente de la compraventa del inmueble.
Relación entre Roa y Mancera
En ese sentido, la Fiscalía considera que el beneficio obtenido en el precio y las condiciones de pago del apartamento estaría relacionado con la presunta influencia ejercida por Roa para favorecer los intereses de Mancera dentro de la filial de Ecopetrol. Para el organismo investigador, el presidente de la compañía estatal habría utilizado su cargo para intervenir en asuntos que podían beneficiar a una persona con la que mantenía una relación comercial directa, motivo por el cual radicó formalmente el escrito de acusación por el delito de tráfico de influencias.
La Fiscalía continuará con el proceso judicial, mientras que Ricardo Roa enfrenta las consecuencias legales de estas acusaciones que podrían afectar su futuro político y profesional.



