En una declaración que ha sacudido el panorama político colombiano, Salvatore Mancuso, el exjefe paramilitar condenado por múltiples crímenes de lesa humanidad, afirmó tener una amistad de larga data con Abelardo de la Espriella, el candidato presidencial que obtuvo más de 10 millones de votos en la primera vuelta electoral. "Yo conozco a Abelardo desde que somos muchachitos. Luego, él estudió derecho. Y hemos seguido siendo amigos", declaró Mancuso en una entrevista con el periodista Daniel Coronell.
Mancuso: un historial de violencia
Para quienes no lo recuerdan o prefieren olvidar, Salvatore Mancuso es el macrocriminal que lideró varios bloques paramilitares, dejando una estela de muerte, tortura, desaparición forzada y despojo de tierras de civiles campesinos. Fue condenado por enviar centenares de toneladas de cocaína a Estados Unidos, donde purgó 12 años de prisión. En Colombia, pesan sobre él otras condenas por 1.500 violaciones a la ley. Es el responsable de conformar el bloque Catatumbo, conocido por sus masacres y el uso de hornos crematorios para desaparecer los restos de las víctimas. Además, se le atribuyen al menos 80 mil delitos graves por los que aún no ha sido juzgado.
La financiación paramilitar a De la Espriella
En la misma entrevista, Coronell preguntó a Mancuso sobre los financiadores de la fundación Fipaz, dirigida por De la Espriella hace 21 años. Esta fundación promovía un referendo para impedir la extradición a Estados Unidos de jefes paramilitares. Mancuso evadió la pregunta: "Yo no lo manejé. Lo manejó ‘Ernesto Baez’ [otro jefe paramilitar]". Ante la insistencia sobre si las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) aportaron dinero para un evento con estudiantes en Cali, Mancuso reiteró: "Repito, no tuve conocimiento sobre cómo se manejó ese tema –entrega de dinero– con Fipaz…". Sin embargo, un informe de televisión reveló la contabilidad de los paramilitares en Ralito, donde aparecía un registro que señalaba que De la Espriella, como coordinador del evento, recibió $256 millones en abril de 2005 y $420 millones más en mayo del mismo año, equivalentes a unos $1.750 millones de 2026.
La campaña de De la Espriella ha desmentido la amistad con Mancuso, afirmando que "Mancuso me lleva 15 ó 16 años. En el barrio lo veíamos montar moto porque fue campeón. Hasta ahí". También aclararon que "soy costeño… me crié en Montería [pero] nací en la clínica del Country", en referencia a un exclusivo hospital bogotano.
Declaraciones violentas del candidato
El candidato ha hecho gala de un discurso agresivo. En 2017, calificó de "acto patriótico moralmente irreprochable" el asesinato del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. En 2025, afirmó que en su gobierno iba a "destripar a los zurdos", aunque luego moderó sus palabras tras las críticas. Durante su discurso de triunfo electoral, realizado desde un excéntrico barco con fuegos artificiales y un cubículo de vidrio, gritó que estaba "listo para la batalla final", que "defenderemos la democracia por la razón o por la fuerza" y que "daremos de baja a los ‘bandidos’".
Reacción de la prensa
El diario El Heraldo, que en su momento rechazó las declaraciones de De la Espriella sobre el tiranicidio, ahora lo apoya como candidato presidencial. La controversia ha puesto en entredicho la decencia y la democracia en Colombia, donde el espectáculo banal pero incendiario domina la escena política.



