El gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, ha expresado su firme oposición a las medidas adoptadas por los reguladores durante el último año para flexibilizar las normas aplicables a los prestamistas estadounidenses. En un discurso preparado para el sábado, Barr señaló que estas propuestas "debilitan considerablemente la regulación y la supervisión bancaria".
Críticas a la desregulación
Barr afirmó que las recientes acciones de la Reserva Federal y otros organismos reguladores "socavarán la seguridad y la solidez de los bancos" y aumentarán los riesgos para la estabilidad financiera. "Las vulnerabilidades derivadas de la desregulación pueden no ser evidentes hoy, pero generarán problemas que se agravarán en los próximos años y podrían causar graves daños a la economía", advirtió.
Medidas de la era Trump
Durante la administración de Donald Trump, los funcionarios introdujeron cambios para aliviar las normas para los prestamistas de Wall Street. Entre estas modificaciones se incluye la relajación de los requisitos de capital que los grandes bancos deben mantener como reserva contra posibles pérdidas, la reducción del alcance de la supervisión y la creación de un camino para que los prestamistas tradicionales compitan mejor con los gigantes del crédito privado.
Estas políticas han resultado en una serie de victorias para el sector bancario bajo la dirección de Michelle Bowman, vicepresidenta de Supervisión de la Reserva Federal, quien asumió el cargo hace un año. Bowman fue nominada para ser la principal supervisora bancaria de la Reserva Federal después de que Barr renunciara a ese puesto para evitar una posible disputa con el presidente Donald Trump.
Advertencia sobre riesgos futuros
Barr advirtió que unas normas de capital, unos requisitos de liquidez y una supervisión más laxos pueden incrementar los riesgos de dificultades para los bancos. "Lograr una regulación y supervisión bancaria adecuadas es un ejercicio de equilibrio", explicó. "Los bancos necesitan margen de crecimiento para que sus préstamos puedan impulsar la innovación y las aspiraciones de toda la economía. Al mismo tiempo, la larga experiencia ha demostrado que, sin las salvaguardias adecuadas, los bancos que se esfuerzan por innovar en busca de mayores beneficios pueden asumir riesgos excesivos".
El gobernador añadió que cuando los bancos enfrentan problemas, su quiebra amenaza a las empresas y a los hogares, y podría poner en riesgo la economía en general. Por ello, aconsejó a los organismos de control bancario que tomen medidas para mitigar estas vulnerabilidades.
Importancia del capital y la estabilidad
"Con un capital sólido y fuentes de financiación estables, tanto los bancos individuales como el sistema bancario en su conjunto pueden absorber una amplia gama de perturbaciones, como pérdidas inesperadas, sin dejar de conceder préstamos", concluyó Barr.



