El presidente de la Asociación Española de Tasadores de Alhajas, Jesús Ángel Ruiz, ha defendido la labor que realizan estos profesionales en la valoración de piezas en todos sus aspectos, en contraste con los locales de compra de oro que solo hacen ofertas económicas.
¿Qué es realmente tasar?
Ruiz, natural de Calahorra (La Rioja, 1960), explicó a EFE que la labor de un tasador no es la que la mayoría piensa, porque se ha confundido al público con las casas de compro oro que afirman ofrecer las mejores tasaciones. En realidad, estas tiendas solo proponen cantidades para adquirir las piezas, lo que no es tasar. Tasar implica valorar una joya en todos sus aspectos, desde el valor intrínseco de metales y piedras preciosas hasta el valor extrínseco por hechura, firma, antigüedad y valor histórico.
Múltiples valores de una joya
Los tasadores pueden asignar varios valores a una joya: el precio de venta al público para una pieza moderna, un valor de empeño más bajo, un valor de mercado secundario o un valor de desguace, similar al que ofrecen las casas de compraventa. Ruiz subrayó que un tasador estudia y proporciona el valor completo de la alhaja en diferentes escalones del mercado, y debe dar un precio correcto, perfecto y bien estudiado al céntimo. No basta con decir 'más o menos vale esto', sino que un profesional debe afirmar 'vale esto por este motivo', ya sea por el peso o la calidad de las piedras.
El valor histórico
Ruiz recordó que se encargó personalmente de la valoración de la corona real española cuando Felipe VI fue nombrado rey. Esta joya tiene un valor histórico por haber pertenecido a los Borbones, aunque en su momento fue polémica porque su valor intrínseco es bajo: es una corona de plata repujada con chapado en oro, sin piedras preciosas. Sin embargo, muchas personas pensaban que valía mucho más. Para determinar el valor histórico, es necesario hacer un estudio de mercado de piezas similares subastadas internacionalmente.
El valor histórico puede disparar el precio de una pieza a niveles insospechados. Ruiz puso el ejemplo de un guante con cristales de Swarovski cuyo costo inicial era de unos 150 dólares, pero se vendió por 5 millones de dólares porque perteneció a Michael Jackson. No es necesario que el valor histórico provenga de la realeza; cualquier objeto con relevancia histórica puede tenerlo. El tasador debe estudiar cada caso con detenimiento para ofrecer todos los valores solicitados.
Formación y futuro de la profesión
La Asociación Española de Tasadores de Alhajas cuenta con unos 150 miembros y se dedica también a formar a futuros tasadores. Para ser tasador, se requiere ser gemólogo, experto en diamantes y tener conocimientos de todo lo relacionado con la tasación, como procesos de fabricación, restauración y tipos de tallas, porque no se puede valorar lo que no se sabe identificar. Ruiz ve un buen futuro para la profesión siempre que la ejerza un tasador bien preparado, capaz de identificar todo con una lupa y una buena formación.



