El registrador nacional, Hernán Penagos, destacó la alta participación en las elecciones presidenciales que se desarrollaron este domingo en todo el país. Con el 99,74% de las mesas informadas, se registraron 23.933.224 votantes de más de 41,4 millones de personas habilitadas para estos comicios. En total, la participación fue del 57,77%, mientras que la abstención alcanzó el 42,23%.
Crecimiento significativo en la participación
El crecimiento de la participación electoral fue del 11,61% en comparación con la primera vuelta de 2022, cuando votaron más de 21 millones de personas (21.442.300). Incluso, la cantidad de electores superó a la de la segunda vuelta de hace cuatro años, que registró 22.687.910 votantes. Este aumento refleja un mayor interés ciudadano en el proceso electoral.
Aumento en el apoyo a los candidatos
El favoritismo por los candidatos que pasaron a segunda vuelta también se incrementó notablemente. Abelardo De La Espriella, del partido Defensores de la Patria, superó los 10,3 millones de votos, dos millones más que los obtenidos por Gustavo Petro en la primera vuelta de 2022 (8.527.768). Por su parte, Iván Cepeda, del Pacto Histórico, alcanzó más de 9,6 millones de votos, superando ampliamente los 5,9 millones que consiguió Rodolfo Hernández en aquella ocasión.
División territorial y política
La elección presidencial quedó marcada por una profunda división territorial y política. Con el 98,27% de las mesas informadas, De La Espriella e Iván Cepeda concentraron más del 83% de la votación, dibujando un mapa electoral partido prácticamente en dos. De La Espriella lideró la primera vuelta con 10,3 millones de votos (43,72%), mientras que Cepeda alcanzó 9,61 millones de sufragios (40,92%). Más atrás quedaron Paloma Valencia, con 1,62 millones de votos (6,92%), y Sergio Fajardo, con 1 millón de apoyos (4,26%).
Resultados regionales
De La Espriella se impuso en 16 de los 32 departamentos y en los consulados colombianos en el exterior, consolidando una amplia ventaja en el centro, el oriente, la zona de frontera con Venezuela y buena parte de la región Andina. Su victoria se extendió por Antioquia, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Meta, Norte de Santander, Santander, Tolima, Quindío y Risaralda, además de departamentos de la Orinoquia y la Amazonía como Arauca, Casanare, Caquetá, Guaviare y Vichada.
Por su parte, Cepeda obtuvo el triunfo en los otros 16 departamentos y en Bogotá, construyendo una sólida base electoral en la Costa Caribe, el Pacífico y el sur del país. El candidato del Pacto Histórico ganó en Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre, además de Valle del Cauca, Cauca, Chocó y Nariño. También logró imponerse en territorios amazónicos como Amazonas, Guainía, Putumayo y Vaupés, así como en San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
La capital del país se convirtió en uno de los principales bastiones de Cepeda, mientras que Antioquia volvió a consolidarse como uno de los centros de apoyo más importantes para la derecha con De La Espriella.



