A menos de tres semanas para el balotaje del 21 de junio, y a falta de que finalicen formalmente los escrutinios, solo resta el giro de los recursos necesarios para garantizar la logística de la jornada definitiva en la que los colombianos elegirán al sucesor del presidente Gustavo Petro. La transferencia de esos fondos depende del Ministerio de Hacienda.
Se requieren cerca de 996.000 millones de pesos para poner en marcha la organización de una segunda vuelta presidencial con tiempos especialmente ajustados, pero que son los que fija la Constitución en su artículo 190 (tres semanas entre primera y segunda vuelta). En este plazo, uno de los mayores desafíos para la Registraduría es la distribución del material electoral en 67 países donde los colombianos en el exterior están habilitados para votar.
Al cierre de esta edición, la autoridad electoral no había recibido el desembolso. No obstante, desde la entidad transmitieron tranquilidad frente al giro de los recursos y señalaron que el proceso de solicitud del traslado presupuestal se encuentra en marcha. “Estamos en proceso de levantamiento y traslado de recursos y, en lo particular, creo que no vamos a tener ninguna dificultad para el giro de este dinero”, indicó el registrador nacional, Hernán Penagos.
Según explicaron, hasta este martes se están concluyendo los escrutinios oficiales, que son los que otorgan validez jurídica a los resultados de la primera vuelta y permiten al Consejo Nacional Electoral (CNE) declarar formalmente la realización de la segunda.
Por ahora, los tiempos avanzan dentro de los márgenes previstos por el calendario electoral. Sin embargo, en distintos sectores surgió la preocupación de que el traslado de los recursos pudiera verse afectado debido a que desde la más alta jefatura del Estado no se reconocieron los resultados del preconteo, postura que distintos sectores políticos rechazaron con fuerza.
De hecho, los promotores del referendo que busca frenar la convocatoria de una asamblea constituyente, junto con reconocidos juristas como el abogado Ramiro Bejarano Guzmán, el expresidente de la Corte Constitucional José Fernando Reyes Cuartas y el exdirector de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado Luis Guillermo Vélez Cabrera, solicitaron al CNE y a la Procuraduría adoptar medidas que garanticen el adecuado desarrollo de los escrutinios y el cumplimiento de los plazos constitucionales previstos para la segunda vuelta presidencial.
El mensaje de Hacienda
Fuentes oficiales le contaron a este diario que el procurador Gregorio Eljach tocó el tema del dinero en una llamada que tuvo con el ministro de Hacienda, Germán Ávila. El alto funcionario del Gobierno manifestó en esa conversación que la plata –cerca de un billón de pesos– que se va en la organización de la segunda vuelta ha estado garantizada desde el primer momento. Sin embargo, no se ha girado porque falta que se formalice que el país elegirá presidente de la República el 21 de junio.
Una fuente de la Procuraduría General resaltó que “el dinero para la segunda vuelta se puede girar únicamente cuando existe un concepto de la autoridad competente de que se necesitan nuevas votaciones. El Gobierno no podía girar plata por adelantado, es por eso que no ha llegado a la Registraduría, pero el rubro está”.
Por su parte, el procurador Eljach, en diálogo con EL TIEMPO, explicó que no hay riesgos de que se altere el calendario electoral previsto por la Registraduría, y llamó al presidente Petro a generar un clima de confianza institucional frente a los resultados de la contienda del 31 de mayo.
El exregistrador delegado para lo Electoral, Alfonso Portela, explicó que los recursos para la segunda vuelta ya están garantizados, pues el contrato de logística contempla desde el inicio la posibilidad de un balotaje. Según Portela, la organización de la segunda vuelta es, en esencia, una réplica de la primera. “La logística en toda su dimensión se replica. Lo único diferente es la tarjeta electoral. Las mesas, los puestos de votación, los jurados y toda la infraestructura ya están previstos desde la primera vuelta. Si hay segunda vuelta, simplemente se activa la producción de ciertos elementos que ya están contemplados. Por ese lado no habrá mayores sobresaltos”, afirmó.
El exfuncionario agregó que la planeación electoral se diseña desde el comienzo para ambos escenarios, por lo que el principal desafío radica en cumplir con los ajustados tiempos operativos que exige el calendario electoral.



