Miles de jóvenes ya abarrotan el Paseo de la Castellana, desde la Plaza de San Juan de la Cruz hasta la de Lima, en un ambiente festivo y emocionado para el primer encuentro multitudinario del papa León XIV en España. "¡Que el papa está en Madrid, chavales. Que está con nosotros!", se escuchaba por la megafonía, animando a los asistentes provenientes de todos los rincones de España y de varios países.
Organización y logística del evento
Los jóvenes, identificados con camisetas especiales y acompañados por sus parroquias, colegios y universidades católicas, son guiados por voluntarios que reparten agua y sonrisas, asegurando que cada grupo acceda de forma ordenada a la plaza según el sector asignado. Con sus códigos QR, esperan impacientes la llegada del pontífice, quien a las 20:30 recorrerá en papamóvil los 1.300 metros que separan ambas plazas para dirigirse luego a los fieles más jóvenes.
Preparativos y ambiente
Sillas plegables, botellas de agua, sombreros y contenedores con carteles como "No ensucies Madrid" rodean a la multitud, mayoritariamente joven, aunque también hay familias con niños, monjas y curas que buscan refugio del sol bajo las escasas sombras. Entre ellos, un grupo de 60 jóvenes de 14 a 28 años llegó a las 5 de la mañana desde Palos de la Frontera (Huelva) en autobuses, alojándose en una parroquia de Alcorcón. Organizados por la parroquia de San Jorge Mártir, del Camino Neocatecumenal, asistirán también a la misa del día siguiente. "Estamos en vilo, expectantes por que llegue el papa para darle la bienvenida", comentó Judit a EFE.
Participación de diversas regiones
Desde la Universidad Católica de San Antonio de Murcia han llegado 200 jóvenes a una parroquia de la plaza Elíptica de Madrid, muchos de los cuales han adquirido banderitas de España que se venden a 5 euros. Desde León y Valladolid, concretamente del Colegio de las Discípulas de Jesús, improvisaron en dos semanas un viaje que movilizó a más de 40 personas, que dormirán en una parroquia capitalina. "Es algo que no se repite, la última vez que vino un papa fue en 2011", subrayaron algunos jóvenes católicos practicantes, quienes además de ver al papa esperan disfrutar del ambiente.
Movilización masiva
La diócesis de Orihuela-Alicante ha movilizado 11 autobuses con más de 600 personas. Entre ellas, Berta confesó que es el cuarto papa que ve en su vida, aunque lamentó la larga espera bajo el sol, pero recordó la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid en 2011. Asistiendo a todos, Rubén y Lucas, de 16 y 17 años, no dudaron en responder al llamado de su parroquia del barrio madrileño de Campamento para ser voluntarios. "Estoy muy feliz, me alegra poder ayudar a toda esta gente", afirmó uno de ellos.
Ambiente de unidad y fe
En las pantallas que amenizan la espera, los animadores calientan el ambiente con frases como "lo que está pasando aquí no es normal". "Vivimos en una época en la que cuesta ponerse de acuerdo hasta para ver una serie de Netflix, pero hoy han venido miles de jóvenes de todas las partes de España", dijo uno de ellos, y prosiguió: "Todos compartimos la convicción de que hay cosas que merecen la pena y por eso estamos aquí. Bienvenidos a nuestra casa. Bienvenidos a nuestra Santa Madre Iglesia".



