Washington, 4 jun (EFE).- El estanque reflectante de Washington, ubicado a los pies del Monumento a Lincoln, volvió a llenarse de agua este jueves después de las obras de remodelación impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La intervención, considerada uno de los proyectos estrella de Trump para hacer la capital "segura y hermosa de nuevo", incluyó el repintado del fondo en un tono azul inspirado en la bandera estadounidense y la reparación del sistema de cañerías.
Costos y supervisión
El costo de las obras ascendió a aproximadamente 13,1 millones de dólares, una cifra muy superior a la estimación inicial de alrededor de 1,8 millones, según informó el diario The New York Times. Trump ha promocionado activamente la reforma del estanque, que decidió impulsar al considerarlo sucio. El mes pasado, incluso recorrió el recinto, entonces drenado, a bordo de su vehículo oficial para supervisar los trabajos.
Parte de un plan mayor
La remodelación forma parte de una serie de iniciativas con las que el exmagnate inmobiliario busca dejar su huella en la capital. Entre ellas se incluyen la construcción de un gran salón de baile en la Casa Blanca y de un arco de triunfo para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Características del estanque
El estanque reflectante es una lámina rectangular de más de 600 metros de longitud situada a los pies del Monumento a Lincoln, en la que se refleja el obelisco dedicado a George Washington. Este espacio ha sido escenario de momentos históricos, como el discurso "Tengo un sueño" de Martin Luther King en 1963, y aparece en una de las escenas más emblemáticas de la película "Forrest Gump" (1994).



