El régimen laboral colombiano está desactualizado y ha intentado modernizarse solo modificando las horas trabajadas a la semana, pasando de 48 horas en seis días laborables a 42 desde el próximo 15 de julio. Sin embargo, no se ha considerado que la informalidad domina el estilo laboral de los colombianos. Para muchos, trabajar por horas o tareas específicas, con inicio y fin definidos por el empleador, resulta más funcional que cumplir ocho horas legales diarias más dos extraordinarias para mejorar el ingreso.
La paradoja de la productividad
Existe una paradoja: Colombia, México y Costa Rica son los países de la OCDE donde más tiempo se pasa en oficinas, fábricas, industrias y otros centros laborales, pero más de 2.400 horas anuales no se traducen en productividad. El Índice de Productividad Laboral es casi inversamente proporcional a las horas trabajadas en un país emergente como Colombia. La productividad, factor clave para el incremento del salario mínimo, es muy baja.
Baja productividad según el Dane
Según el Dane, la productividad de los factores es inferior al 1%, lo que no contribuye al aumento del salario mínimo y se convierte en un factor político. Muchas horas de trabajo, sin productividad y eficiencia, no garantizan buenas remuneraciones. En el mundo, está ganando terreno la jornada laboral por necesidad horaria, es decir, contrataciones precisas, en lugar de ocho horas enfocadas en cumplir un horario más que en entregar resultados determinados.
Un régimen sin consenso
El régimen laboral colombiano se ha caracterizado por no lograr un gran acuerdo que resuelva la tensión entre trabajadores y empleadores, y que no interpreta las necesidades de los empresarios ni de los emprendedores de las nuevas economías. Si se hacen cuentas, la economía colombiana es poco productiva y bastante ineficiente: hay 15 días hábiles de vacaciones, 19 festivos, un día de la familia, otro por cumpleaños y dos o tres días por permisos y asuntos médicos. Sumando y restando, los colombianos desde hace años trabajan mucho menos de 42 horas a la semana y, gracias a puentes festivos, vacaciones y permisos, menos de cuatro días a la semana. Esto no es necesariamente negativo.
Oportunidades para el futuro laboral
Colombia tiene la oportunidad de enfocarse en actividades laborales por horas, en la sistematización de roles y funciones, la digitalización de tareas administrativas y financieras, y sobre todo en la transición hacia la robotización de muchas actividades. Elon Musk tiene razón al recomendar a las empresas prepararse para la transición laboral: la inteligencia artificial y el desplazamiento del recurso humano por nuevas tecnologías son una realidad ineludible. Las sociedades, en las próximas dos décadas, deben enfrentar semanas laborales de mínimo dos días y máximo cuatro días si quieren ser competitivas y productivas, lo que representa una verdadera revolución en la educación, los contratos laborales y el reto de qué hacer con el tiempo ocioso.
Por ejemplo, las personas deberían comenzar a trabajar después de los 30 años, con jornadas más flexibles, para que las empresas puedan concentrarse en la innovación que ofrece la inteligencia artificial.



