Un ingeniero de software de 36 años, Michele Spagnuolo, sorprendió a la plataforma de apuestas Polymarket con una racha de aciertos casi perfecta. Sin embargo, una investigación federal reveló que su éxito no se debía a la intuición, sino al uso de información privilegiada obtenida desde su cargo en Google.
El secreto detrás del alias AlphaRaccoon
Spagnuolo utilizaba una identidad digital secreta bajo el nombre de AlphaRaccoon para participar en apuestas sobre eventos futuros. Mientras sus oponentes se guiaban por estimaciones públicas, él accedía a herramientas internas de Google, marcadas como confidenciales, que le permitían ver en tiempo real las tendencias de búsqueda globales. Este acceso le otorgó información privilegiada, es decir, conocer el resultado de una competencia antes que el público general.
Apostando a lo imposible con certeza absoluta
Entre octubre y diciembre de 2025, el ingeniero invirtió aproximadamente 2,75 millones de dólares en más de 20 mercados diferentes. Una de sus apuestas más arriesgadas fue por el cantante D4vd como la persona más buscada del año, un evento que la plataforma consideraba casi imposible. Gracias a los datos internos de Google, Spagnuolo sabía que era seguro. Su precisión fue casi perfecta, obteniendo una ganancia neta de 1,2 millones de dólares en tiempo récord.
Polymarket es una plataforma de predicción donde los usuarios usan criptomonedas para comprar acciones sobre resultados de eventos. Si aciertan, ganan; si no, pierden su inversión.
El rastro digital que lo delató
A pesar de sus esfuerzos por ocultar el origen de los fondos y borrar su cuenta, el ingeniero fue detectado gracias a la tecnología blockchain, que registra cada transacción de forma permanente y visible para las autoridades. Esta transparencia permitió a los investigadores rastrear el dinero hasta Spagnuolo. Google confirmó que el uso de herramientas internas para beneficio personal en apuestas viola sus políticas de ética.
Un futuro posible tras las rejas
Tras ser arrestado en Nueva York, Spagnuolo enfrenta cargos de fraude electrónico y blanqueo de capitales. Si es declarado culpable, podría enfrentar hasta 50 años de prisión. Actualmente está en libertad bajo una fianza de 2,25 millones de dólares, pero su carrera en Google ha terminado. Su caso se ha convertido en un ejemplo histórico de cómo la justicia vigila los mercados digitales de apuestas.



