Astronautas de la EEI se refugian en cápsula por reparación rusa de fugas
Astronautas se refugian en Dragon por reparación rusa

Cinco astronautas que trabajan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se refugiaron brevemente este viernes en una cápsula acoplada a la plataforma, mientras cosmonautas rusos realizaban una operación programada para reparar fugas en un módulo, informó la Nasa.

Los tripulantes ingresaron de manera temporal a la nave espacial Dragon, acoplada a la estación, como medida de precaución. Esta cápsula funciona como un bote salvavidas en caso de que sea necesaria una evacuación de emergencia desde el laboratorio orbital.

Protocolo de seguridad activado

La agencia espacial estadounidense indicó posteriormente que dio luz verde para que los astronautas salieran de la cápsula y retomaran sus actividades habituales a bordo de la EEI. La portavoz de la Nasa, Bethany Stevens, informó en redes sociales que la agencia instruyó a los tripulantes dentro de la Dragon a dar por terminados los procedimientos de refugio seguro y regresar a las operaciones previstas.

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Un portavoz de la Nasa explicó a la AFP que los cosmonautas de la agencia espacial rusa Roscosmos tomaron mediciones de las fugas y estaban evaluando los datos. Durante las operaciones de este viernes, las agencias decidieron actuar con especial cautela.

“Con las operaciones de hoy, querían ser extremadamente cuidadosos, tomar medidas de precaución adicionales y hacer que la tripulación siguiera el procedimiento de refugio seguro”, señaló el portavoz.

La medida no implicó una evacuación de la estación, sino la aplicación temporal de un protocolo de seguridad mientras se realizaban trabajos en una zona donde se habían detectado filtraciones.

Dos posibles puntos de fuga identificados

Roscosmos reportó dos posibles puntos de fuga. En un comunicado citado por medios estatales rusos, la agencia informó que, al presurizar el túnel de transferencia conocido como PrK, se registró una fuga. Durante una inspección posterior, los cosmonautas identificaron dos posibles puntos de escape de aire.

“Durante una inspección del PrK, los cosmonautas descubrieron dos posibles puntos de fuga de aire. El primero fue sellado de inmediato mediante la aplicación de la primera capa del sellador bicomponente Germetall-1. El segundo punto se encuentra en la parte cónica del PrK. Se está trabajando en la preparación para su sellado”, indicó el texto citado por medios rusos.

El PrK forma parte del segmento ruso de la estación y ha sido objeto de seguimiento por parte de las agencias espaciales debido a grietas y filtraciones detectadas con anterioridad.

Trabajo conjunto entre Nasa y Roscosmos

Stevens había explicado previamente en X que el túnel “ha sufrido grietas y filtraciones desde hace algún tiempo” y que, “tras detectarse nuevas fugas”, Roscosmos decidió llevar a cabo este viernes una operación de reparación más extensa.

“La Nasa y Roscosmos han estado trabajando para determinar la causa raíz de las grietas”, añadió la portavoz.

La operación de este viernes hizo parte de ese trabajo conjunto para evaluar el estado del módulo, medir las fugas y aplicar nuevas reparaciones. Aunque el refugio temporal de los astronautas en la Dragon llamó la atención, la Nasa lo presentó como una medida preventiva dentro de los protocolos habituales de seguridad.

El uso de la cápsula Dragon como refugio seguro permite a la tripulación contar con una opción inmediata en caso de que se requiera abandonar la estación. En este caso, los astronautas permanecieron allí solo durante un breve periodo y luego recibieron autorización para regresar al interior de la EEI.

La EEI opera en su etapa final

La Nasa y Roscosmos son dos de los principales operadores de la Estación Espacial Internacional, un laboratorio que orbita a unos 400 kilómetros sobre la Tierra. En sus módulos, astronautas de distintos países viven y trabajan durante meses, realizando investigaciones científicas y operaciones técnicas.

La estación ha estado habitada de forma permanente desde 2000 y se encuentra ya en su etapa final de operaciones. Su retiro está programado para 2030, después de tres décadas de funcionamiento como uno de los principales proyectos de cooperación espacial internacional.

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Con un tamaño comparable al de un campo de fútbol, la EEI ha sido utilizada como plataforma de investigación en microgravedad, observación terrestre, tecnología espacial y medicina. También ha servido como símbolo de cooperación entre agencias espaciales que, en otros ámbitos, representan gobiernos con fuertes tensiones políticas.

La continuidad del trabajo conjunto entre Estados Unidos, Rusia y otros socios en la estación resulta especialmente relevante desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. A pesar del deterioro de las relaciones entre Moscú y los países occidentales, la EEI sigue siendo uno de los pocos espacios donde se mantiene una cooperación operativa entre Rusia y Occidente.

El incidente de este viernes muestra tanto la complejidad técnica de operar una estación envejecida como la importancia de los protocolos de seguridad para proteger a la tripulación. Las fugas en el segmento ruso han sido objeto de análisis durante un tiempo, y las agencias siguen trabajando para determinar su origen y aplicar reparaciones.

Por ahora, la tripulación retomó sus operaciones previstas y Roscosmos continúa evaluando los datos recogidos durante la intervención. La Nasa informó que los procedimientos de refugio seguro finalizaron, mientras los equipos técnicos de ambas agencias mantienen el seguimiento del módulo afectado.

El episodio no alteró de forma permanente las actividades a bordo, pero recordó que la EEI, pese a su larga trayectoria y su valor científico, opera en una etapa de desgaste estructural que exige vigilancia constante, coordinación internacional y medidas preventivas ante cualquier riesgo para sus ocupantes.