La NASA anunció el fin de su misión MAVEN (Atmósfera de Marte y Evolución de los Volátiles), que durante más de una década orbitó y observó el Planeta Rojo. Aunque inicialmente la misión estaba prevista para durar solo un año, sus exitosos resultados llevaron a la agencia espacial a extender su vida útil por diez años más.
Última señal y análisis de la misión
En diciembre pasado, la NASA recibió por última vez noticias de esta emblemática nave. Tras pasar por la parte más lejana de Marte, se envió la última señal hacia la Tierra. Desde entonces, no se ha vuelto a saber más sobre ella. La agencia espacial inició entonces un análisis exhaustivo para determinar si la misión podía continuar. Tras esa revisión, se llegó a la conclusión comunicada el 3 de junio.
“En febrero, la agencia convocó a una comisión de revisión de anomalías para evaluar los esfuerzos de recuperación y determinar el probable estado actual de la nave espacial. La comisión ha determinado que la nave MAVEN no es recuperable y que ya no es capaz de llevar a cabo su misión científica y de transmisión de datos, lo cual coincide con las conclusiones del equipo de la misión”, explicó la NASA en un comunicado oficial.
Causas del fallo
Según los científicos, se produjo un cambio en la trayectoria orbital de la nave. Antes de atravesar la parte posterior de Marte, todos sus sistemas reportaban un funcionamiento correcto. Sin embargo, el cambio de rumbo generó una rotación inusual que impidió que el sistema de baterías se descargara correctamente. Sin sus sistemas operativos, MAVEN ya no puede cumplir su misión de recopilar datos sobre la atmósfera marciana y enviarlos a la Tierra.
Aunque esta revisión arrojó luz sobre lo ocurrido, para los científicos de la misión sigue siendo una incógnita qué pudo haber causado el cambio de trayectoria, por lo que continuarán investigando.
Legado científico de MAVEN
“La información científica que nos ha proporcionado MAVEN es fundamental para determinar qué tipo de medidas de protección radiológica y seguridad debemos adoptar antes de enviar humanos a Marte. Los datos recopilados por MAVEN seguirán aportando información valiosa sobre Marte durante las próximas décadas”, afirmó Louise Prockter, directora de la División de Ciencias Planetarias de la sede de la NASA en Washington.
La misión partió de la Tierra en 2013 y pasó once años estudiando la atmósfera superior, la ionosfera y las interacciones de Marte con el Sol. Todos estos análisis han permitido conocer más sobre la historia del planeta, su clima y las posibilidades de habitarlo.
“La misión MAVEN ha impulsado significativamente nuestra comprensión de la atmósfera y la evolución marcianas. Este conjunto de datos ha tenido un impacto enorme en el campo. Nuestro equipo científico está sumamente orgulloso de todos estos asombrosos descubrimientos”, declaró Shannon Curry, investigadora principal de MAVEN e investigadora del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado Boulder.
El futuro de la exploración marciana
Con el fin de MAVEN, la NASA continuará con su Programa de Exploración de Marte, que incluye varias misiones activas, como el rover Perseverance, que recorre la superficie del planeta desde hace varios años.



