El misterio del doble estruendo que alarmó a cientos de residentes en varios puntos de Nueva Inglaterra durante el fin de semana ha sido resuelto. La NASA confirmó que el fenómeno fue provocado por un meteorito que ingresó a gran velocidad en la atmósfera terrestre.
Características del meteorito
Según la agencia espacial, el objeto tenía aproximadamente 1,52 metros de diámetro y una masa comparable a la de un elefante. Se desplazaba a cerca de 67.592 kilómetros por hora cuando entró en la atmósfera. La NASA indicó que se desintegró a gran altitud sobre Nueva Inglaterra el sábado, liberando una energía equivalente a unas 230 toneladas de TNT, lo que generó los estruendos percibidos por los habitantes de la región.
Trayectoria y desintegración
La NASA señaló que el meteorito comenzó a fragmentarse a unos 50 kilómetros de altitud. El cuerpo recorrió cerca de 41,8 kilómetros a través de la atmósfera siguiendo una trayectoria de noroeste a sureste. Parte de sus restos terminaron en la bahía de Cape Cod, frente a la costa sureste del estado de Massachusetts. La agencia añadió que el meteorito estaba compuesto por material natural y no correspondía a un satélite ni a restos de objetos artificiales.
Reacciones y reportes de los residentes
Antes de que se conociera la explicación oficial, los ruidos provocaron diversas hipótesis entre residentes de Massachusetts y Rhode Island. Algunas personas creyeron que se trataba de un terremoto, mientras que otras pensaron que un árbol había caído sobre sus viviendas debido a las condiciones de viento. Un residente de Peabody, en Massachusetts, relató que inicialmente atribuyó el estruendo al impacto de un árbol contra su casa. Al salir al exterior, encontró a varios vecinos intentando determinar qué había ocurrido.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) recibió numerosos reportes de personas que aseguraban haber sentido vibraciones. Según explicó Steve Sobie, portavoz de la entidad, la cantidad de notificaciones llevó a la agencia a habilitar una página de seguimiento del evento. Sin embargo, Sobie aclaró que los sismógrafos del organismo no registraron actividad sísmica relacionada, por lo que las vibraciones percibidas por la población no correspondieron a un terremoto.
Por su parte, Robert Lunsford, coordinador de programas de la Sociedad Americana de Meteoros, informó que la organización recibió decenas de reportes procedentes de lugares tan distantes como Delaware y Montreal. Los testimonios describían un doble estruendo, movimientos del suelo y observaciones de una brillante bola de fuego en el cielo.
La NASA añadió que este tipo de eventos ocurre con frecuencia, aunque muchas veces pasan desapercibidos debido a que suceden sobre océanos, zonas poco habitadas o durante el día. “Con frecuencia ocurren sobre el océano o en zonas despobladas sin testigos, o durante el día, lo que dificulta su avistamiento”, indicó la agencia.



