Redacción Ciencia, 2 jun (EFE).- Un equipo de investigación liderado por la Universidad de Stanford (EE. UU.) ha identificado un tipo de célula inmunitaria completamente desconocido hasta ahora en gusanos planos. Estas células, denominadas ruptoblastos, tienen la capacidad de destruir las células circundantes mediante una detonación celular rápida y completa.
Características de los ruptoblastos
A diferencia de las células inmunitarias comunes que se derivan de la sangre, los ruptoblastos son células glandulares especializadas. Cuando son activadas por una hormona específica, sufren una muerte celular explosiva denominada ruptosis. Este proceso permite que una sola célula inmunitaria pueda eliminar docenas de células diana en cuestión de minutos, liberando una explosión de agentes tóxicos que se disipan rápidamente y sin dejar rastro.
El investigador Bo Wang, de la Universidad de Stanford y uno de los autores del estudio, expresó su sorpresa: "Nunca esperábamos que una célula pudiera simplemente explotar como una bomba y destruir las células que la rodean".
Contexto del descubrimiento
Los gusanos planos son conocidos por su capacidad de regeneración: pueden sobrevivir al desmembramiento y desarrollar organismos completos a partir de segmentos cortados. El descubrimiento se produjo al estudiar si estos gusanos pueden distinguir sus propios tejidos de los de otro individuo. Los investigadores cortaron longitudinalmente los gusanos y los fusionaron con otros. Aunque son expertos en regenerar sus propios tejidos, los gusanos rechazaron las mitades que no les pertenecían, de forma similar al rechazo de trasplantes en humanos, pero activando un mecanismo de defensa totalmente diferente: el de los ruptoblastos.
Pruebas y potencial terapéutico
Los investigadores expusieron estas nuevas células inmunitarias a la bacteria E. coli, a células renales humanas y a células sanguíneas de ratón. En todos los casos, las células diana fueron destruidas. Sin embargo, la muerte celular se limitó a la zona inmediata de la explosión, sin provocar reacciones en cadena ni toxicidad residual. Según la Universidad de Stanford, este efecto localizado "resulta prometedor para el desarrollo de tratamientos específicos contra infecciones bacterianas o tumores".
Origen evolutivo
Otra característica distintiva de los ruptoblastos es que son células glandulares, no hematopoyéticas (células sanguíneas producidas en la médula ósea). Hasta ahora, solo se han encontrado en gusanos planos, lo que sugiere que tienen orígenes evolutivos primitivos, según el equipo de investigación. El estudio ha sido publicado en la revista Cell.



