Canibalismo entre caimanes llaneros por falta de comida en estación de la UN en Villavicencio
Canibalismo entre caimanes llaneros por falta de comida en Villavicencio

La falta de recursos económicos que la Universidad Nacional y otras entidades como el Ministerio de Medio Ambiente deben destinar a la Estación de Biología Tropical Roberto Franco y al Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero ha provocado que estos reptiles sufran hambre. La crisis, que se ha agudizado en los últimos ocho meses, ha llevado a que los caimanes recurran al canibalismo para sobrevivir.

Denuncias de líderes cívicos

Dirigentes gremiales y cívicos, así como ciudadanos, han remitido oficios a las directivas de la Universidad Nacional, el Ministerio de Medio Ambiente y la corporación ambiental Cormacarena. Las quejas señalan que faltan recursos para el sostenimiento de la estación y de los caimanes llaneros, lo que ha generado que no se abastezca de alimentos a los animales o únicamente se les provea una ración diaria. Incluso, por falta de comida, los caimanes se están comiendo entre ellos.

También se afirma que la sede de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, ubicada en un sector céntrico de Villavicencio, a un costado del Palacio de Justicia, presenta un estado deteriorado, al igual que los corrales de los caimanes.

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500 caimanes en riesgo

Una de las personas que denuncia, y que prefiere no revelar su nombre, sostiene que son cerca de 500 caimanes los que están aguantando hambre, distribuidos en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco (130), la Universidad de los Llanos (Unillanos) y Merecure.

La situación ha generado la preocupación de líderes ciudadanos como Néstor Restrepo Roldán, director ejecutivo del Comité Cívico de Villavicencio, quien el pasado 10 de abril le remitió un derecho de petición al rector de la Universidad Nacional, José Ismael Peña Reyes, y a la ministra de Medio Ambiente, Irene Vélez Torres.

En la solicitud, expresa que “con grandes sentimientos de descontento, contrariedad, intranquilidad y desagrado hemos conocido la información sobre la situación que hoy viven los empleados, los cocodrilos y las demás especies que hacen parte del Instituto Biológico Tropical Roberto Franco”.

“Como representantes de la sociedad civil llanera, respetuosamente acudimos a ustedes para que de manera inmediata ordenen la adopción de las medidas necesarias que garanticen la conservación y bienestar de los empleados del Instituto y el derecho de los animales, previniendo y corrigiendo las situaciones que afectan su supervivencia y bienestar”, agrega la solicitud.

Importancia del Instituto Roberto Franco

Para la dirigencia regional, el Instituto Roberto Franco es el motor que transforma la riqueza natural de la Orinoquia en conocimiento estratégico, asegurando que el progreso de la región sea ordenado, respetuoso con la naturaleza y respaldado por la ciencia. “Para nosotros”, agregó Restrepo Roldán, “es una pieza fundamental para el desarrollo sostenible y la soberanía científica de la región. Es el principal centro de pensamiento y estudio biológico en la zona más biodiversa del país, así para el gobierno central sea la menos comprendida”.

Respuesta de las autoridades

El director de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, Andrés Felipe Aponte Gutiérrez, al ser consultado por EL TIEMPO, respondió que apenas lleva un mes de nombrado en el cargo y prefiere que sea la decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional, Lucy Gabriela Delgado Murcia, quien lleve la vocería. A ella también se le consultó y se espera su respuesta. La petición de Restrepo Roldán no ha sido respondida aún.

El caimán llanero es una especie protegida por su importancia para los ecosistemas de la Orinoquía. Fue declarado en peligro de extinción a través de la Resolución 0676 del 21 de julio de 1997 del Ministerio de Medio Ambiente.

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