Las mujeres colombianas trabajan casi el doble que los hombres en actividades no remuneradas, según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) realizada entre septiembre de 2024 y agosto de 2025. Los resultados confirman que la carga total de trabajo de las mujeres alcanza casi 14 horas diarias, de las cuales más de 7 horas corresponden a labores de cuidado y del hogar sin remuneración alguna.
Brecha de género en el trabajo no remunerado
La directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Beatriz Piedad Urdinola, calificó las cifras como "más retrocesos que avances". Los datos indican que el 89,8 por ciento de las mujeres realiza trabajo no remunerado en Colombia, dedicando más del doble de tiempo que los hombres a estas tareas. En concreto, ellas destinan 7 horas y 35 minutos diarios a actividades domésticas y de cuidado, mientras que ellos apenas invierten 3 horas y 14 minutos. Esta brecha de más de cuatro horas, repetida cada día, suma semanas enteras de trabajo invisibilizado.
Carga total de trabajo: mujeres vs. hombres
Uno de los indicadores más relevantes de la ENUT es la carga total de trabajo, que suma el tiempo dedicado al empleo remunerado y no remunerado. Los hombres ocupan en promedio 11 horas diarias entre ambas categorías, donde más del 80 por ciento de ese tiempo lo emplean en actividades remuneradas. Por su parte, las mujeres llegan a 13 horas y 47 minutos, y la mitad de ese tiempo no es pago. Esto representa casi tres horas de diferencia cada día, que se acumulan en silencio. Además, la distribución de tareas domésticas prácticamente no ha cambiado en 10 años: el suministro de alimentos (78,7 por ciento), la limpieza del hogar (70 por ciento) y el mantenimiento del vestuario (37,8 por ciento) siguen siendo actividades que consumen más tiempo en las mujeres y que ellas asumen de manera casi exclusiva.
Participación en el mercado laboral y tareas del hogar
En Colombia, 7 de cada 10 hombres tienen un trabajo pago, mientras que solo 4 de cada 10 mujeres lo logran. En las actividades del hogar, la diferencia es más notoria: 8 de cada 10 mujeres preparan alimentos frente a solo 2 de cada 10 hombres, y 7 de cada 10 mujeres limpian la casa frente a 3 de cada 10 varones. Incluso en el juego con niños menores de 5 años, las mujeres participan el doble que los hombres (2 de cada 10 frente a 1 de cada 10). El único punto de encuentro es el ocio digital, donde 9 de cada 10 personas, sin distinción de sexo, usan medios de comunicación y redes sociales.
Radiografía por territorios
Los contrastes regionales son marcados. El departamento del Magdalena es donde las mujeres dedican más tiempo al trabajo no remunerado, con 12 horas y 41 minutos diarios, mientras que Quindío registra el menor tiempo, con 5 horas y 11 minutos. Más de siete horas de diferencia dentro del mismo país, que reflejan culturas distintas frente al cuidado. En términos de participación, Caquetá (95,5 por ciento) y Córdoba (93,3 por ciento) son los departamentos donde casi la totalidad de las mujeres asumen las cargas del hogar, mientras que Atlántico registra la participación más baja, con un 83,6 por ciento.
Trabajo remunerado por regiones
San Andrés es el departamento con mayor participación femenina en el mercado laboral, con un 48,4 por ciento, mientras que Tolima presenta la menor, con apenas el 22,6 por ciento. Una diferencia de 26 puntos porcentuales que muestra cómo la geografía, la oferta de empleo formal y la cultura local determinan si una mujer puede tener ingresos propios. En la región oriental, las mujeres acumulan la mayor carga total de trabajo, con 15 horas y 9 minutos diarios, y San Andrés registra el menor promedio, con 12 horas y 48 minutos. Donde más mujeres trabajan de manera remunerada, la carga combinada es relativamente menor, porque el tiempo en el hogar se redistribuye, aunque sea de forma parcial.
Amazonía y Orinoquía: nuevas regiones en la ENUT
Por primera vez, la ENUT incorporó las regiones de la Amazonía y la Orinoquía. Las mujeres amazónicas dedicaron 9 horas y 47 minutos diarios a trabajo no remunerado, muy por encima del promedio nacional. Esta presión ha provocado que el 14,1 por ciento de las mujeres en el país sienta que "el tiempo no le alcanza". En Bogotá, esta percepción de pobreza de tiempo se agudiza, alcanzando al 16,4 por ciento de las bogotanas.
Mujeres migrantes y doble jornada
Para las mujeres nacidas fuera de Colombia, el tiempo de trabajo no remunerado es mucho mayor: 9 horas y 31 minutos diarios, frente a 7 horas y 30 minutos de las nacidas en el país. Al mismo tiempo, su participación en el mercado laboral remunerado es ligeramente mayor que el promedio femenino nacional, lo que implica una doble jornada más intensa. Esta vulnerabilidad se suma a las ya conocidas dificultades de la población migrante en Colombia.
Impacto económico del trabajo no remunerado
El trabajo de cuidado, realizado mayoritariamente por mujeres de forma gratuita, es el soporte que permite que el resto de la sociedad funcione. Según estimaciones del DANE, el trabajo no remunerado representa cerca del 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, superando a sectores tradicionales como el comercio o la manufactura. Estos nuevos datos no son solo estadísticas de uso del tiempo, sino un llamado urgente a una política nacional que redistribuya el cuidado y reconozca que, sin la labor de las mujeres en el hogar, la economía del país simplemente se detendría.



