Barcelona fue escenario de una jornada histórica con la visita del papa León XIV, quien llevó un mensaje de esperanza a los reclusos de la cárcel Brians 1. Durante su intervención, el pontífice afirmó que "el pasado no condena el futuro", instando a los presos a no perder la fe en su propia redención. El encuentro, cargado de emoción, permitió que varios internos pudieran abrazar al papa, generando momentos de gran intensidad.
Mensaje de reconciliación en Montserrat
Previamente, en el monasterio de Montserrat, el papa pidió cultivar el amor en el debate político y en las redes sociales. Criticó la polarización y llamó a un diálogo respetuoso, subrayando que "la verdadera fuerza está en la compasión".
Bendición a niños
A su llegada a Barcelona, León XIV bendijo a más de un centenar de niños, quienes lo recibieron con alegría. La jornada incluyó un recorrido en papamóvil por la ciudad y una misa en la Sagrada Familia, donde bendijo la Torre de Jesucristo.
La visita del papa ha sido un bálsamo para muchos, especialmente para los presos, quienes encontraron en sus palabras una oportunidad para mirar hacia adelante. "Me siento renovado", comentó uno de los internos tras el encuentro.



