La noche del 8 de noviembre de 2025 quedó marcada en la memoria de los habitantes del barrio Santa Rita, en la localidad de San Cristóbal, sur de Bogotá. Lo que parecía una jornada cotidiana se transformó en una de las tragedias viales más impactantes del año: un taxi fuera de control arrolló a un grupo de peatones, dejando 11 heridos, entre ellos cuatro menores de edad.
Siete meses después, el caso avanza en los estrados judiciales y ha vuelto a generar atención debido a rumores sobre una posible casa por cárcel para el conductor. Sin embargo, según el estado actual del proceso, solo se trata de una solicitud de la defensa, no de una decisión judicial firme. La medida de aseguramiento contra José Eduardo Chalá Franco sigue vigente, y el procesado permanece privado de la libertad mientras se desarrolla el juicio.
La tragedia que conmocionó a San Cristóbal
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía y la Policía, Chalá Franco conducía un taxi por el barrio Santa Rita cuando perdió el control del vehículo. Las autoridades determinaron que el conductor se movilizaba a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol. Las pruebas del Instituto Nacional de Medicina Legal confirmaron que presentaba grado tres de alcoholemia.
La pérdida de control provocó una violenta secuencia que dejó once personas lesionadas, incluyendo cuatro menores. Dos de los niños ingresaron en estado crítico. El vehículo impactó contra varias personas que estaban en una esquina y luego chocó contra la fachada de un inmueble.
Primera judicialización
El 10 de noviembre de 2025, dos días después del incidente, la Fiscalía presentó al conductor ante un juez de control de garantías. En esa audiencia se le imputaron los delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones personales dolosas agravadas. La Fiscalía sostuvo que el conductor actuó bajo embriaguez, comprometiendo su capacidad para conducir. Chalá Franco aceptó los cargos, lo que permitió que un juez ordenara medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. Desde entonces, permanece privado de la libertad.
Muerte de una adolescente cambia el rumbo
El 11 de noviembre de 2025 falleció una adolescente de 15 años que había resultado gravemente herida en el atropellamiento. Su muerte obligó a la Fiscalía a replantear la acusación. El 19 de diciembre de 2025, la entidad añadió el delito de homicidio agravado. A diferencia de los cargos anteriores, el conductor no aceptó este nuevo cargo, por lo que el caso continuó hacia la etapa de juicio.
Acusación formal
El 8 de enero de 2026, la Fiscalía radicó el escrito de acusación contra Chalá Franco, formalizando los cargos de homicidio agravado, tentativa de homicidio agravada y lesiones personales agravadas. La entidad reiteró que el procesado seguía recluido en un centro carcelario.
Rumor sobre casa por cárcel
Recientemente circularon versiones sobre una posible salida del conductor de la cárcel para cumplir detención domiciliaria. Sin embargo, lo que existe es una petición de la defensa para que se estudie la sustitución de la medida. La jueza aún no se ha pronunciado, por lo que no hay modificación en la situación jurídica de Chalá Franco.
Un proceso que continúa
Aunque el conductor aceptó responsabilidad por tentativa de homicidio y lesiones personales, el proceso sigue por homicidio agravado debido a la muerte de la adolescente. Las próximas decisiones judiciales serán determinantes. Las víctimas sobrevivientes y sus familias esperan el desenlace de este caso que conmocionó a Bogotá.



