La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, denunció que la carnetización de campesinos por parte de disidencias de las Farc evidencia una "mutación de la violencia" en el departamento. La mandataria expresó su preocupación por la transformación en las dinámicas de los grupos armados ilegales que operan en el sur de la región.
Según Matiz, la práctica de "carnetizar" a los campesinos es una muestra clara de cómo el conflicto armado ha evolucionado hacia formas de control social más sutiles, pero igual de intimidantes. "Lo venimos denunciando desde 2024, ya no hay enfrentamientos directos con la Fuerza Pública. Lo que existe hoy es una coerción social sobre las comunidades", aseguró la gobernadora.
Estrategia de las disidencias
La gobernadora explicó que estos grupos, identificados como disidencias de las Farc, han modificado su estrategia. Ya no operan con grandes estructuras visibles ni sostienen combates abiertos. En su lugar, han optado por células pequeñas que ejercen control territorial mediante citaciones, presiones y registros ilegales de la población civil. "La carnetización no es otra cosa que un mecanismo de intimidación. Están identificando, controlando y generando miedo en la gente", enfatizó Matiz.
Violencia silenciosa
La violencia en el Tolima ya no se libra a bala, sino que se impone en silencio. Las denuncias se concentran en municipios del sur, suroriente y oriente del departamento, donde las comunidades han alertado sobre estas prácticas en un contexto especialmente sensible: la antesala de procesos electorales. Matiz anunció que estos hechos serán puestos sobre la mesa en la próxima sesión de seguimiento electoral, junto con otras denuncias recibidas en distintas zonas del departamento.
La mandataria advirtió que esta nueva forma de violencia es más difícil de detectar y combatir, precisamente porque se disfraza de control social y no de confrontación armada directa. "Ya no se ven grupos grandes. Son estructuras pequeñas que hacen presencia silenciosa, pero efectiva. Por eso es clave reforzar el control del territorio", señaló.
Llamado a reforzar la seguridad
En ese sentido, Matiz hizo un llamado a fortalecer la presencia de la Fuerza Pública, especialmente en corredores viales y zonas rurales, con el fin de garantizar condiciones de seguridad para la población. La preocupación aumenta ante la cercanía de la jornada electoral. Para la gobernadora, el principal reto es blindar el derecho al voto frente a cualquier intento de presión o manipulación. "Tenemos que garantizar un ejercicio libre, transparente y seguro. Vamos a tomar todas las medidas necesarias para proteger el proceso electoral", concluyó.



