Las disputas entre grupos armados en el Bajo Cauca antioqueño continúan sembrando el temor, especialmente en las comunidades rurales que se ven obligadas a desplazarse hacia las zonas urbanas para evitar quedar en medio de los enfrentamientos.
Llegada de desplazados a Tarazá
El caso más reciente se registró en el municipio de Tarazá, donde 20 personas pertenecientes a 10 núcleos familiares arribaron en las últimas horas al casco urbano. Provienen de veredas como Doradas Altas y Tahamí, tras intensos combates en la región.
De acuerdo con el alcalde de Tarazá, Yomer Fabián Ariza, la crisis humanitaria se ha agravado debido a los enfrentamientos entre el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc, que compiten por el control territorial. Estas confrontaciones incluyen el uso de drones cargados con explosivos, que ya han dejado al menos una persona herida.
Impacto de los drones explosivos
“Tuvimos un suceso y un artefacto cayó sobre una vivienda. La información que tenemos es que fue por medio del dron y hubo una persona lesionada; esa persona fue sacada del territorio y atendida. La información que tenemos fue en el municipio de Yarumal”, declaró el mandatario.
A pesar de la grave situación, los desplazados se han alojado por cuenta propia en casas de familiares o amigos. El alcalde destacó que, según reportes del Ejército, al menos se ha habilitado un corredor humanitario desde las zonas afectadas hacia el casco urbano, permitiendo cierta movilidad y el abastecimiento de víveres y alimentos.
Confinamiento y falta de respuesta estatal
No obstante, advirtió que la Defensoría del Pueblo ha registrado confinamientos de campesinos, por lo que insistió en la urgencia de implementar medidas de seguridad por parte del Gobierno nacional.
“Esa es una situación que lleva más de un año. Nosotros le hemos levantado la mano al Gobierno nacional, a los ministerios, al Ministerio de Defensa, al Ministerio de la Igualdad, a todos los ministerios para que, por favor, hagan presencia. Yo creo que hace más falta concurrencia de las entidades”, aseguró Ariza.
Éxodo en Zaragoza y El Bagre
La situación en Tarazá se conoce pocas horas después del éxodo masivo de más de 350 personas en diversas veredas de Zaragoza y El Bagre, quienes ya llegaron solicitando atención al corregimiento Puerto López.
En esta zona, al igual que en Tarazá, persiste la preocupación por el uso de drones, que representan un peligro latente para la población civil. Por esta razón, en un reciente consejo de justicia transicional solicitaron al Gobierno nacional mediación en espacios de diálogo con los grupos armados para que se abstengan de este tipo de prácticas.



