En medio de la consternación que persiste en el Nordeste antioqueño por la masacre de cuatro campesinos en una finca del municipio de Remedios, continúan conociéndose detalles de este hecho violento atribuido a hombres del Frente Cuarto de las disidencias de las Farc. Blu Radio conoció el testimonio de un familiar de las víctimas, quien aseguró que los atacantes solo buscaban enviar un mensaje a sus enemigos del Clan del Golfo en medio de disputas por el territorio.
Testimonio del hermano de una víctima
En diálogo con Blu Radio, Luis Alberto Botero, hermano de Efraín de Jesús Botero, la última víctima hallada sin vida en la zona, asegura que lo ocurrido toma por sorpresa a toda la familia. Cuenta que su hermano alternaba labores de minería en el corregimiento de Santa Isabel con actividades agrícolas y ganaderas en la finca El Bosque, ubicada en la vereda Las Camelias.
Sin haber recibido amenazas previas ni tener conocimiento de la presencia de al menos ese grupo armado en el sector, relata que Efraín salió muy temprano el pasado sábado de cumplir su turno en la mina y se dirigió a la finca para marcar algunas reses. Allí fue sorprendido por los hombres armados junto a su esposa, Rocío, y otros dos trabajadores del predio.
Un mensaje para el Clan del Golfo
Sobre las causas de la masacre, Botero descarta que su hermano y las demás víctimas hayan sido señalados por los agresores como colaboradores del Clan del Golfo. Por el contrario, considera que se trata de una acción orientada a sembrar temor en el bando rival en medio de la disputa por el control territorial.
Como prueba de ello, menciona el mensaje que los atacantes dejaron escrito sobre una lona verde parcialmente incinerada por el fuego que también consumió dos viviendas del lugar: “Muerte a sapos Omar y Enano”, en aparente referencia a quienes serían cabecillas del Clan del Golfo en la zona.
“El objetivo no era el hermano mío ni la gente que mataron. Nunca hubo un grafiti referente a mi hermano o a la gente de ahí de la finca que asesinaron. Era un mensaje de los del clan de los manos que se han ido al golpe. Le tenía que causar terror, miedo, y el mensaje era eso, ahí le damos sus muertos”, afirmó.
Circunstancias del asesinato
Luis Alberto también se refirió a las circunstancias que rodean el secuestro y posterior asesinato de las cuatro víctimas, cuyos últimos momentos quedaron registrados en una viral fotografía en la que aparecen atadas de manos y custodiadas por un integrante de las disidencias identificado por las autoridades como alias ‘Johan Veneco’, por quien se ofrece una recompensa de 100 millones de pesos. Además, explicó por qué el cuerpo de su hermano es el último en ser encontrado al no reportarse inicialmente junto al resto de las víctimas.
“De ellos quedaron aquí arriba, al pie de la especie. El hermano mío, según vemos, al ver lo que está sucediendo, trató de huir, y ha transcurrido alrededor de 100 metros, o sea, y ya lo cancelaron. Él fue muerto por tiros de moción. Nosotros no, según mi decisión legal”, dijo.
Exigen mayor presencia institucional
Ante el ambiente de zozobra que se vive en gran parte del Nordeste antioqueño por un posible recrudecimiento de los enfrentamientos entre las disidencias que responden a alias ‘Calarcá’ y el Clan del Golfo, Botero exigió una mayor presencia institucional que permita evitar la repetición de hechos como este.
“No ha venido ni uno a la nación grupal a darnos el pésame siquiera, ni un agradecimiento ni un apoyo psicológico ni moral ni nada. No tenemos administraciones, ni municipal ni nacional ni regional de la gobernación. Estamos totalmente solos, desamparados. Ningún apoyo ha habido”, aseveró.
En las próximas horas se realizan en Remedios las honras fúnebres de Efraín Botero y su esposa, Rocío Silva. Entre tanto, los cuerpos de las otras dos víctimas serán velados en sus respectivas comunidades.



