En las últimas horas, las comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta y quienes transitan por la Troncal del Caribe han sufrido las consecuencias de los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), grupo heredero de paramilitares que opera en la región desde hace décadas. La situación ha generado bloqueos viales, temor entre la población y nuevas dudas sobre el rumbo de los diálogos de paz que este grupo sostiene con el Gobierno de Gustavo Petro.
Comunicado de las ACSN
Las ACSN emitieron un comunicado cuestionando la ofensiva militar, afirmando que contradice los acercamientos de paz y deteriora la confianza en el proceso. “El gobierno de Petro y su Oficina de Paz nos ataca con asalto armado en la Sierra Nevada. Hace una semana vino el comisionado, señor (Mauricio) Silva, a hablar de paz y de la necesidad de seguir trabajando. ¿Esta es la paz que quieren? ¿Quién puede confiar en un gobierno así?”, señaló la organización el 15 de junio.
El grupo indicó que ha dado instrucciones para reducir las acciones armadas y que ha respetado la presencia de la Fuerza Pública en la zona. También denunció afectaciones humanitarias tras el ataque en la vereda Quebrada del Sol: “Quieren hablar de paz y se meten a pueblos indígenas y atropellan campesinos inocentes, mototaxistas. Hay niños indígenas de colegios asustados y corriendo”.
Medidas insuficientes
Las ACSN sostuvieron que las medidas adoptadas para facilitar los acercamientos con el Gobierno han sido insuficientes frente a las operaciones militares. “Nos congelan órdenes de captura para hablar con comunidades de paz y la respuesta es esperar y atacarnos por la espalda. Nosotros, desde el día cero, le dijimos sí a la paz y vamos a hablar con comunidad internacional, ONU y OEA, como veedores garantes”, escribió el grupo.
Falso comunicado de cierre total
En medio de los enfrentamientos, circuló en redes sociales un comunicado atribuido a las ACSN que anunciaba para el 16 de junio el “cierre total de establecimientos, tiendas y restaurantes” en varios sectores de la Troncal del Caribe. El documento, desmentido por el mismo grupo, aparecía firmado por “Bendito Menor”, comandante de 26 años cuyo nombre real es Naín Pérez. Pérez es una figura controvertida por sus publicaciones en redes sociales mostrando armas y lanzando amenazas, incluso contra el presidente Petro.
Horas después, las ACSN aclararon que el comunicado “es totalmente falso, no hemos dado ninguna instrucción. ACSN vela por el bien común. Santa Marta, Troncal del Caribe y La Guajira pueden abrir con total tranquilidad sus negocios”.
Reacciones de las comunidades
Pese a las declaraciones del grupo armado, las confrontaciones en la Sierra Nevada mantienen en alerta a las organizaciones sociales. Lerber Dimas Vásquez, director de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos, Ambientales y Liderazgos de la Sierra Nevada (PDHAL), escribió en X: “Esto es inaceptable y no es una forma de resolver conflictos. Puedo entender las molestias de un frustrado proceso de paz, pero esta acción daña la economía turística y genera incertidumbre de con quiénes se puede interlocutar”.
La PDHAL informó que el paro en la Troncal del Caribe continúa: “Anoche las comunidades permitieron la salida de los vehículos represados pero volvieron a cerrar. Exigen respuestas y diálogos”. La organización también señaló que “el actor armado sigue cruzando una línea muy delgada entre el desafío y el terrorismo”.
Alerta del Cabildo Arhuaco
El Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira alertó que las acciones armadas en el territorio ancestral de Kandumake han afectado a la población civil arhuaca y amenazan la pervivencia física y cultural del pueblo indígena. “Estos actos constituyen una grave transgresión al equilibrio espiritual del territorio, una vulneración directa a la integridad de nuestras comunidades y una amenaza contra la pervivencia física y cultural de nuestro pueblo”, señaló el Cabildo, recordando que la Sierra Nevada “no es solamente un espacio geográfico; es el corazón del mundo, territorio sagrado donde se sostiene el orden de la vida”.
El cabildo pidió a todos los actores armados, legales e ilegales, “el cese inmediato de cualquier forma de presencia, confrontación o acción bélica dentro de nuestros territorios ancestrales” y reclamó medidas urgentes para proteger a las comunidades. “Exigimos al Estado colombiano el cumplimiento efectivo de su deber constitucional de proteger a los pueblos indígenas, garantizando nuestra autonomía, la integridad territorial y el respeto a nuestros derechos fundamentales”, agregó.



