Claves para enseñar a los niños a ahorrar y gestionar el dinero desde pequeños
Claves para enseñar a niños a ahorrar y gestionar dinero

Promover el ahorro y hacer un presupuesto es clave en medio de la pandemia. El aprendizaje financiero comienza desde la niñez, cuando un niño entiende que el dinero sirve para conseguir cosas y que es resultado del trabajo y el esfuerzo. Para muchos, el primer acercamiento al dinero llega a través del ahorro, al guardar pequeñas cantidades para comprar algo deseado, aprendiendo paciencia y planificación.

El ahorro en Colombia: una deuda pendiente

Lamentablemente, el ahorro aún no es un hábito consolidado entre los colombianos. Según la encuesta Pulso Social del DANE, el 77,3 % de la población afirma que no puede destinar parte de sus ingresos al ahorro. Expertos de PNC Insights señalan que los ingresos insuficientes son una barrera, pero no la única: la falta de un presupuesto estructurado, metas claras y el uso excesivo de tarjetas de crédito también influyen.

La infancia como base de la salud financiera

Para Asomicrofinanzas, la vida financiera saludable en la adultez parte de lo aprendido en la infancia. “Formar a niños y jóvenes en ahorro, planificación y gestión responsable del dinero es fundamental para desenvolverse en la economía digital”, afirman. Maria Clara Hoyos, presidenta ejecutiva de la asociación, destaca que “la mejor herencia que podemos dejar a las nuevas generaciones no es solo económica, sino la capacidad de comprender el valor del dinero, tomar decisiones informadas, ahorrar con propósito y usar responsablemente las herramientas financieras”.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Recomendaciones para padres

  • Hacer visible el valor del dinero: Explicar cómo se generan los ingresos, cómo se distribuyen los gastos y la importancia del ahorro. Enseñar a guardar el 10 % de sus ingresos o gastos mensuales para fomentar la cultura de ahorro.
  • Enseñar a diferenciar deseos y necesidades: Ante la exposición constante al consumo digital, priorizar es esencial. Preguntas como “¿lo necesito?”, “¿puedo esperar?” o “¿existe una alternativa más conveniente?” ayudan a tomar mejores decisiones.
  • Convertir el ahorro en una meta concreta: Ahorrar para un libro, una bicicleta o un dispositivo tecnológico relaciona el esfuerzo con una recompensa tangible y fortalece la planificación.
  • Dar ejemplo desde el hogar: Los hábitos financieros se aprenden observando. Comparar opciones, planificar gastos, evitar el sobreendeudamiento y destinar recursos al ahorro son lecciones prácticas.
  • Aprovechar la tecnología como aliada: Aplicaciones de ahorro, presupuestos familiares y herramientas de seguimiento de gastos ayudan a desarrollar disciplina financiera desde edades tempranas.

La educación financiera no se trata solo de guardar dinero, sino de formar personas capaces de valorar el esfuerzo, establecer metas y tomar mejores decisiones. El mayor legado de una familia son los conocimientos y hábitos que construyen un futuro financiero consciente y responsable.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar