Una investigación de la Universidad de Antioquia (UdeA) ha revelado una discrepancia notable entre las cifras de empleo formal publicadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y los registros oficiales de aportes a la seguridad social en Colombia.
El estudio y sus hallazgos principales
El análisis, liderado por el economista Edwin Esteban Torres Gómez y el Grupo de Investigaciones de Macroeconomía Aplicada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UdeA, muestra que los datos de formalidad laboral presentan dos realidades distintas según la fuente consultada. Mientras el Dane reporta la creación de aproximadamente 814.000 empleos formales en el último año, la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) indica una reducción de más de 170.000 puestos de trabajo formales en el mismo período.
La investigación, titulada “¿Tenemos más o menos formalidad laboral? La historia con las cifras del DANE versus los registros de pago de seguridad social”, comparó la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Dane con los registros de cotización a salud y pensión de la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales (UGPP).
Discrepancias persistentes
Los investigadores observaron que, aunque las cifras oficiales muestran una reducción del desempleo y la informalidad, los datos de la PILA reflejan una desaceleración constante en el número de afiliados a la seguridad social, con una variación anual negativa del 1,35 % a febrero de 2026. La inquietud surgió al notar una desconexión entre el crecimiento moderado de la economía y la expansión del empleo formal reportada.
Las diferencias se han mantenido desde 2022 y se acentuaron desde junio de 2024. Mientras el Dane reportaba tasas de crecimiento cercanas al 4,6 % en empleo formal, los registros administrativos mostraban aumentos de solo 0,9 %. Incluso al usar metodologías comparables, la brecha continuó siendo amplia: para febrero de 2026, el Dane informó un crecimiento anual del 8,2 %, mientras que los registros administrativos indicaron una disminución del 1,3 %.
Contexto internacional y desafíos
La discusión sobre la calidad de las estadísticas laborales no es exclusiva de Colombia. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han señalado que las diferencias entre encuestas de hogares y registros administrativos son un desafío recurrente en muchos países, especialmente en economías con alta informalidad. En América Latina también se han registrado discrepancias similares, lo que ha impulsado revisiones metodológicas.
El investigador de la UdeA afirmó que las diferencias encontradas no pueden atribuirse solo al margen de error estadístico y advirtió que los datos laborales son cruciales para la formulación de políticas públicas, la evaluación de programas gubernamentales y el seguimiento de variables económicas como pobreza, ingresos y productividad. El debate ahora se centra en determinar las causas de esta brecha y si los mecanismos de medición actuales reflejan con precisión la evolución del empleo formal en Colombia.



