Un juez condenó a 48 años y 10 meses de prisión a Cristian Camilo Valencia, quien aceptó su responsabilidad en el triple feminicidio de tres mujeres ocurrido en una vivienda del barrio Atalayas, en la localidad de Bosa, sur de Bogotá. Las víctimas fueron identificadas como Deisy Anaimer Granados Arboleda, de 42 años; su hija Karen Juliana Penagos Granados, de 20; y Santhal Daniela Penagos Granados, de 17 años.
Fiscalía apeló la pena
Aunque Valencia aceptó los cargos, no se le concedió ninguna rebaja de pena. La Fiscalía apeló la dosificación de la condena al considerar que no es proporcional a la gravedad del crimen, cometido en un contexto de violencia intrafamiliar y de género. "Una pena rebajada sería invisibilizar el fenómeno social que este delito busca combatir. Sería perpetuar la idea de que la vida de las mujeres vale menos", argumentó el fiscal del caso.
Los hechos
El triple feminicidio salió a la luz la mañana del 24 de marzo, aunque se presume que ocurrió horas antes. La Policía Metropolitana de Bogotá recibió una llamada al 123 reportando la desaparición de las tres mujeres. Al llegar al lugar, los uniformados encontraron la vivienda cerrada por dentro, por lo que solicitaron la intervención de los Bomberos.
"Un familiar de las víctimas alertó a los uniformados, quienes se acercaron, con el apoyo de Bomberos Bogotá, al inmueble", explicó el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana. Al ingresar, hallaron los cuerpos de las tres mujeres sin vida. También encontraron a un hombre con signos de envenenamiento, quien resultó ser el victimario y habría consumido un líquido para quitarse la vida.
Otro feminicidio en Ciudad Bolívar
El pasado 13 de junio, en horas de la noche, la Policía atendió un hecho violento en el barrio Meissen, localidad de Ciudad Bolívar. En la habitación de una vivienda yacía el cuerpo sin vida de Yuli Thalía Urueña, de aproximadamente 19 años, oriunda del municipio de Ortega (Tolima). Había llegado a Bogotá para acompañar a su pareja, quien es el principal sospechoso del feminicidio.
Su tía, Marcela Ureña, relató a Noticias Caracol que el cuerpo de su sobrina aún permanece en Medicina Legal y que desconocen el paradero del presunto agresor, identificado como Darwin Ortiz. Ureña contó que Yuli había sido víctima de violencia de género previamente: "Él la seguía por todos lados. La agredía. Le tocó irse del pueblo. Pero la encontró. Es un hombre psicópata. Él se la trajo a Bogotá con mentiras y engaños, diciéndole que ya había cambiado. Y como ella quería terminar su colegio, se vino a la ciudad".



