La sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha dictado una condena de cuatro años y ocho meses de prisión para el administrador único de una empresa que comercializaba máquinas de cirugía estética sin licencia, las cuales eran importadas desde China. La sala lo considera culpable de delitos continuados contra la propiedad industrial, falsedad en documento mercantil y estafa.
Detalles del caso
Según la sentencia, el acusado, en su calidad de administrador, importó desde China y vendió máquinas de cirugía estética que llevaban marcas registradas sin la autorización correspondiente. Esto causó un perjuicio tanto a los compradores como a la empresa titular de las marcas. Los magistrados señalaron que los compradores, que regentan clínicas de estética, adquirieron las máquinas y, al presentar fallos de funcionamiento o falta de servicio postventa, contactaron con los laboratorios. Allí descubrieron que la marca no había vendido ni autorizado la venta de dichos aparatos.
Indemnizaciones y medidas adicionales
Además de la pena de prisión, el tribunal impuso al condenado la obligación de indemnizar a las víctimas con un total de 92.665,61 euros y a la empresa afectada con 30.000 euros en concepto de daño moral. Asimismo, se ordenó el comiso y la destrucción de la mercancía intervenida. Cabe destacar que la sentencia no es firme, ya que se puede interponer un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
Este fallo pone de manifiesto la importancia de la protección de la propiedad industrial y la lucha contra la falsificación de productos, especialmente en el ámbito de la salud y la estética, donde el uso de equipos no autorizados puede poner en riesgo la seguridad de los pacientes.



