Un estudio reciente sugiere que el consumo de café podría tener un impacto inesperado en la salud mental al modificar la microbiota intestinal. La investigación, publicada en una revista científica, analizó los efectos del café en la composición bacteriana del intestino y su relación con el bienestar psicológico.
Los investigadores encontraron que los bebedores habituales de café presentaban una mayor diversidad de bacterias beneficiosas en el intestino, en comparación con quienes no consumían café. Esta diversidad se asoció con niveles más bajos de ansiedad y depresión, así como con una mejor función cognitiva.
El estudio, que incluyó a más de 1.000 participantes, midió la microbiota intestinal mediante análisis de heces y evaluó la salud mental a través de cuestionarios estandarizados. Los resultados mostraron que el café, rico en polifenoles y otros compuestos bioactivos, favorece el crecimiento de bacterias como Bifidobacterium y Lactobacillus.
Los expertos señalan que estos hallazgos abren nuevas vías para entender cómo la dieta influye en la salud mental a través del eje intestino-cerebro. Sin embargo, advierten que se necesitan más estudios para confirmar la causalidad y determinar las dosis óptimas de café.
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, y este estudio añade evidencia sobre sus potenciales beneficios más allá de la estimulación del sistema nervioso central. Los autores recomiendan un consumo moderado, de 2 a 4 tazas al día, para aprovechar sus efectos positivos.



