La deuda de la Nueva EPS con el Instituto Nacional de Cancerología (INC) se ha cuadruplicado en los últimos dos años, lo que llevó a la entidad oncológica a suspender la prestación de servicios a los afiliados de esta aseguradora. La cartera pasó de 40.000 millones de pesos en 2024 a más de 160.000 millones en 2026, según reportes financieros.
El INC, que atiende a pacientes con cáncer de todo el país, notificó a la Nueva EPS que a partir del 1 de mayo de 2026 no atenderá más a sus afiliados, salvo urgencias vitales, debido al impago reiterado. La medida afecta a cerca de 15.000 pacientes oncológicos que reciben tratamiento en el instituto.
La Nueva EPS, la aseguradora con mayor número de afiliados en Colombia (más de 10 millones), ha argumentado problemas de flujo de caja y retrasos en los pagos del Gobierno por el aseguramiento de la población vulnerable. Sin embargo, el INC sostiene que la deuda es insostenible y que ha incumplido los acuerdos de pago.
El Ministerio de Salud ha intervenido para buscar una solución, pero hasta el momento no se ha logrado un acuerdo. La Superintendencia Nacional de Salud abrió una investigación a la Nueva EPS por el no pago de las obligaciones con el INC.
Organizaciones de pacientes han manifestado su preocupación por la suspensión de servicios, que podría poner en riesgo la vida de cientos de personas que dependen de tratamientos oncológicos continuos. El INC ha solicitado al Gobierno que garantice los recursos para continuar con la atención.



