El secreto de longevidad de Silvio Garattini, un oncólogo de 97 años: 'Lo importante no es comer cinco veces al día, sino en pequeñas cantidades'
El investigador italiano afirma que la actividad física y una alimentación contenida son los principales factores para aumentar la esperanza de vida. Defiende que hábitos sencillos como caminar todos los días y moderar la cantidad de comida son las claves para favorecer la longevidad.
La búsqueda de una vida más larga y saludable no pasa por dietas extremas ni fórmulas milagrosas, según el oncólogo italiano Silvio Garattini. A sus 97 años, el fundador del Instituto Mario Negri defiende que hábitos sencillos como caminar todos los días y moderar la cantidad de comida son las claves para favorecer la longevidad.
Garattini, considerado una de las principales figuras europeas en investigación biomédica, ha dedicado décadas al estudio de los factores que influyen en la esperanza de vida. Sus conclusiones apuntan a dos pilares fundamentales: mantener una actividad física constante y seguir una alimentación variada sin excesos.
La moderación como estrategia de salud
En materia de alimentación, Garattini defiende una dieta diversa que garantice el aporte de nutrientes necesarios, pero basada en porciones moderadas. A su juicio, consumir cantidades más reducidas no solo favorece el equilibrio nutricional, sino que también limita la exposición acumulada a contaminantes presentes en los alimentos.
Uno de los planteamientos que más destaca el investigador es la conveniencia de levantarse de la mesa sin sentirse completamente saciado. Esta idea coincide con estudios que relacionan una reducción aproximada del 30 % en la ingesta calórica con incrementos significativos en la esperanza de vida.
Respecto al ayuno, Garattini señala que la evidencia científica disponible no muestra diferencias concluyentes entre espaciar las comidas o comer con mayor frecuencia, siempre que la cantidad total de alimentos consumidos se mantenga dentro de parámetros moderados.
Prevención antes que tratamiento
El especialista también advierte sobre la relación entre los hábitos cotidianos y el desarrollo de enfermedades crónicas. Según sostiene, una parte importante de los casos de cáncer podría prevenirse mediante cambios en el estilo de vida.
Para Garattini, la prevención comienza mucho antes de la aparición de una enfermedad. Acciones tan simples como caminar con regularidad y controlar las cantidades de comida constituyen, en su opinión, herramientas fundamentales para mejorar la salud individual y reducir el impacto de las enfermedades en la población.
Según explicó, caminar diariamente es una de las prácticas más eficaces para conservar la salud. El especialista mantiene la costumbre de recorrer alrededor de cinco kilómetros al día a un ritmo que le permite preservar su capacidad aeróbica. En este sentido, recuerda que las recomendaciones de actividad física se sitúan entre 150 y 300 minutos semanales.



