Madrid, 4 jun (EFE).- Más de 300 agentes de la Guardia Civil pertenecientes a 15 unidades diferentes garantizarán la seguridad del papa León XIV durante su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas este sábado y su posterior salida rumbo a Barcelona el próximo martes. El operativo, de especial complejidad, no interferirá con el resto de pasajeros.
Operativo coordinado y discreto
El comandante Enrique González Corral, segundo jefe de la Unidad Fiscal de Fronteras de Madrid del instituto armado, explicó a los medios durante una exhibición en el aeropuerto que el dispositivo se desarrollará bajo los ejes de eficacia, coordinación y discreción.
Unidades especiales en acción
Antes del aterrizaje del pontífice, unidades como la de Reconocimiento del Subsuelo (URS) y el Servicio Aéreo (SAER) con sus Equipos Pegaso, especializados en detectar y neutralizar drones, ya habrán asegurado el entorno aeroportuario. El centro de mando estará ubicado en el Pabellón de Estado, donde se recibirá información operativa en tiempo real. "Vamos a garantizar la seguridad de su santidad y del resto de ciudadanos", afirmó el comandante.
Equipos TEDAX y agentes caninos
Entre los 300 agentes se incluyen los TEDAX-NRBQ, expertos en explosivos y amenazas radiológicas, biológicas y químicas, que utilizan robots radiocontrolados. Durante la mañana de este jueves se pudo ver al agente canino Silver, un pastor alemán de 6 años entrenado para detectar explosivos, trabajando en perfecta sintonía con su guía.
Momentos críticos y escolta
El comandante González destacó que todas las capacidades de la Guardia Civil estarán preparadas para cualquier eventualidad, especialmente en el momento más crítico: el aterrizaje del avión papal. En ese instante, unidades como la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), equipada con escudos tácticos y armas largas, se aproximarán al avión para iniciar la escolta.
Sin afectación a viajeros
El responsable del operativo aseguró que los viajeros no notarán ninguna alteración, ya que la Guardia Civil ha trabajado durante meses con Aena para mantener el funcionamiento normal del aeropuerto. Una vez en el Pabellón de Estado, el papa subirá a un coche blindado escoltado por agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Municipal de Madrid hasta el Palacio Real, donde será recibido por los Reyes y el presidente del Gobierno.
Próxima escala en Barcelona
El dispositivo se repetirá el martes 9, cuando León XIV vuele a Barcelona. Allí bendecirá la nueva Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia antes de finalizar su viaje apostólico en las islas Canarias.



