Absuelven a acusado de vandalizar tumba de Fernando Buesa en Vitoria
Absuelven a acusado de vandalizar tumba de Buesa

La Plaza número 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Vitoria-Gasteiz ha absuelto al acusado de vandalizar con pintura y heces el panteón donde descansan los restos mortales de Fernando Buesa, quien fuera líder del PSE-EE de Álava y consejero del Gobierno Vasco, asesinado por ETA el 22 de febrero del año 2000. La decisión se fundamenta en que no ha quedado "debidamente acreditado" que cometiera los hechos constitutivos de un delito contra el respeto a los difuntos.

Detalles del incidente

La sentencia considera probado que antes de las 9:00 horas del 6 de octubre de 2023, una o varias personas, cuya identidad concreta se desconoce, acudieron al cementerio de Santa Isabel de Vitoria-Gasteiz y se dirigieron al panteón que alberga los restos de Fernando Buesa. Los saboteadores cubrieron con pintura negra la parte superior de la lápida donde estaba tallado el nombre de Buesa e impregnaron con heces la parte inferior, ocultando las inscripciones de las personas cuyos restos también descansaban en el panteón.

Reparación y costos

La reparación o restauración a su estado original fue realizada por el equipo de eliminación de pintadas de la contrata municipal de limpieza y recogida de residuos del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Los operarios procedieron a eliminar la pintura negra y los restos de heces, lo que supuso un coste de 300 euros, cantidad reclamada por el Consistorio.

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Declaraciones de la familia

Durante el juicio, una hija de Fernando Buesa manifestó que el ataque al panteón "fue muy doloroso para la familia, ya que tras haber recibido su padre amenazas y haber sido asesinado por ETA, revivieron todo lo ocurrido" entonces. Además, recordó que la tumba de su padre había sido vandalizada en otras ocasiones.

Falta de pruebas concluyentes

La sentencia considera que no ha quedado debidamente acreditado que estos hechos fueran cometidos por el acusado o que interviniera de alguna forma en ellos. Destaca que las huellas presentadas como pruebas no se localizaron en el propio panteón o la lápida, sino en el interior de un trozo de bolsa de plástico localizada al lado, presuntamente la bolsa donde se transportaron o llevaron las heces que posteriormente fueron usadas en el ataque.

La resolución judicial apunta que no se puede descartar "con total seguridad que la huella haya podido quedar impresa antes de la comisión de los hechos delictivos de una manera ocasional o por otro motivo". Asimismo, destaca que "hubiera resultado muy útil, claramente concluyente y esclarecedor sobre la autoría de los hechos haber practicado una prueba de ADN sobre las heces halladas en el panteón".

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