Un nuevo caso de tráfico de fauna silvestre ha conmocionado a Colombia. En el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena, un hombre de 25 años fue capturado cuando intentaba abordar un vuelo con destino a República Dominicana con dos ardillas coloradas vivas escondidas en sus partes íntimas. La cruel modalidad, que ya suma tres capturas en menos de dos semanas, ha encendido las alarmas de las autoridades ambientales.
El descubrimiento en el filtro de seguridad
Durante un control de rutina, el comportamiento nervioso del pasajero y su postura rígida llamaron la atención de los caninos de la Policía Ambiental. Al ser conducido a una sala de registro, los uniformados hallaron a los dos ejemplares de ardilla colorada (Sciurus granatensis) adheridos con cintas a su cuerpo. Esta especie, endémica y protegida por el Estado colombiano, tiene un valor en el mercado negro internacional que supera los 30 millones de pesos.
Consecuencias fatales para los animales
El reporte médico legal confirmó que una de las ardillas murió asfixiada antes de que el avión despegara, debido a las horas de inmovilidad y calor extremo. La otra fue rescatada en estado crítico de deshidratación y trauma, y recibió atención urgente por parte del Establecimiento Público Ambiental (EPA Cartagena). Los biólogos y veterinarios diseñaron un protocolo de hidratación y manejo del estrés para evaluar su posible reintegración a un santuario de fauna.
El capturado y su origen
El detenido, un colombiano natural del municipio de Chimichagua, Cesar, fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Se le imputarán cargos por los artículos 328 y 339A del Código Penal colombiano, que castigan el aprovechamiento ilícito de recursos naturales y el maltrato animal agravado con resultado de muerte. El brigadier general Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, declaró: "No permitiremos que nuestra biodiversidad sea objeto de tráfico ilegal. Continuaremos fortaleciendo los controles en aeropuertos y puntos estratégicos".
Cartagena: plataforma del tráfico de especies
El Caribe colombiano, por su posición geográfica y su conectividad aérea y portuaria, se ha convertido en la principal ruta de salida de fauna silvestre hacia Norteamérica, Europa y el Caribe. La cuenca del río Magdalena y las llanuras del Cesar son zonas de extracción masiva de especies como monos tití, cotorras, tortugas hicoteas y ardillas coloradas. Las redes de cazadores locales trasladan los animales a centros de acopio en Barranquilla, Santa Marta y Cartagena, desde donde se coordina el envío internacional, ya sea en contenedores de carga o mediante pasantes humanos.
Alerta y medidas de seguridad
Tras este segundo hallazgo en el aeropuerto de Cartagena, la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental ordenó una auditoría de seguridad en los filtros de abordaje internacionales. Las autoridades advierten que el tráfico de especies no solo afecta los bosques del Caribe, sino que ahora desafía la seguridad aeroportuaria con tácticas extremas. La justicia colombiana está decidida a erradicar este negocio criminal de raíz.



