La reciente condena definitiva contra Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe, ha generado controversia en redes sociales por haberse conocido en plena campaña electoral. Sin embargo, fuentes de SEMANA indican que la decisión no obedece a intereses políticos, sino a una figura jurídica que impedía que el proceso se extinguiera.
Prescripción inminente de los delitos
El 9 de junio de este año vencía el plazo para el delito de concierto para delinquir, y en el próximo mes ocurriría lo mismo con el homicidio agravado. Ante esta situación, el magistrado Gerson Chaverra, ponente del caso, junto con la Sala de Casación Penal, aceleraron los trámites para emitir un fallo antes de que los delitos prescribieran.
Condena ratificada
La Corte Suprema de Justicia ratificó la sentencia de 28 años de prisión contra Santiago Uribe por la creación del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles y por el asesinato de Camilo Barrientos, un conductor de bus ocurrido en 1994 en Antioquia. La defensa del condenado ha manifestado su desacuerdo, calificando la decisión como injusta.
El fallo se produce en un contexto electoral donde las campañas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda compiten intensamente, pero las autoridades judiciales aseguran que el único motivo fue evitar la impunidad por prescripción.



