La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ha confirmado en última instancia la condena contra Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe, por su participación en la organización criminal conocida como 'Los 12 Apóstoles'. Este grupo habría ejecutado un plan de 'limpieza social' en complicidad con agentes del Estado, según consta en el expediente judicial.
Detalles de la condena
Al revisar la garantía de doble conformidad, luego de que Santiago Uribe fuera absuelto en primera instancia y posteriormente condenado en segunda, la Corte lo halló responsable de los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado. Este último crimen se refiere al asesinato de Camilo Barrientos, un conductor de bus escalera que cubría la ruta entre Campamento y Yarumal, en Antioquia, quien fue asesinado por dos sicarios. Barrientos había sido señalado por el grupo criminal como presunto auxiliador de la guerrilla.
El fallo en segunda instancia detalla que Barrientos venía siendo vigilado por varios miembros del grupo. "Uribe recibió la información sobre sus supuestas actividades subversivas y su ruta, y la canalizó con otros miembros de la banda; junto con alias Rodrigo definió a la persona que ubicaría a la víctima y ejecutaría el crimen", señala el documento judicial.
Antecedentes del caso
El proceso penal por la conformación del grupo se inició en 1995, tras la denuncia de Albeiro Martínez, quien atribuyó a Santiago Uribe varios homicidios ocurridos en Yarumal. Las investigaciones del CTI lograron comprobar no solo la existencia del grupo, sino también su expansión bajo el mando de Pedro Manuel Benavides y el teniente Juan Carlos Meneses, este último miembro de la Policía de ese municipio.
Juan Carlos Meneses se convirtió en uno de los testigos clave del caso. El 15 de abril y el 22 de junio de 2010 declaró desde Argentina y vinculó directamente a Santiago Uribe. Meneses adjuntó una grabación de 2009 en la que se mencionaba el dinero que supuestamente Uribe proporcionaba para cometer los crímenes. Además, relató que la red criminal disponía de una habitación contigua a la estación policial, utilizada para ingresar y salir sin ser detectados.
Responsabilidad penal
"Santiago Uribe Vélez, en su condición de líder de esa agrupación criminal, se encargaba, junto con otras personas, de recabar información y definir sus potenciales víctimas", indicó el Tribunal. Por estos delitos, los magistrados lo condenaron a 28 años de prisión, subrayando que las conductas de Uribe fueron dolosas. "El condenado actuó con conocimiento y voluntad, afectando sin justa causa los bienes jurídicos de la vida y la seguridad pública. No se debatieron, ni surgieron de las pruebas, causales de ausencia de responsabilidad del artículo 32 del Código Penal. En consecuencia, actuó con culpabilidad, obrando contra derecho cuando podía haberse abstenido", concluyó la Corte.
La decisión de la Corte Suprema ratifica la condena impuesta en segunda instancia y pone fin a este proceso judicial, que ha sido seguido de cerca por la opinión pública debido a la implicación del hermano del expresidente.



