En una audiencia celebrada en Villavicencio, trece exintegrantes del Ejército devolvieron las medallas que recibieron por su participación en ejecuciones extrajudiciales, conocidas como falsos positivos. El acto simbólico se llevó a cabo ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Declaraciones de los exmilitares
Leonardy Alfonso Polo Sanabra, capitán retirado del Ejército, expresó: "Esta medalla me fue otorgada por asesinar a personas en estado de indefensión y no por cumplimiento del deber. Por eso se las entrego a ustedes, las víctimas". Estas palabras reflejan el reconocimiento de los crímenes cometidos durante su servicio en el Batallón de Infantería Batalla Pantano de Vargas (BIVAR), con sede en Granada, Meta.
Contexto de las condecoraciones
Las medallas de Servicios Distinguidos en Orden Público fueron entregadas a los militares por cumplir con los "resultados operacionales" exigidos por sus superiores, que consistían en la eliminación de supuestos guerrilleros. Sin embargo, estas acciones eran en realidad ejecuciones extrajudiciales de civiles, presentados como bajas en combate.
La devolución de las condecoraciones se enmarca en los procesos de la JEP para esclarecer los crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado colombiano. Los exmilitares reconocieron su responsabilidad en estos hechos y pidieron perdón a las víctimas.
El evento contó con la presencia de representantes de organizaciones de derechos humanos y familiares de las víctimas, quienes valoraron el gesto como un paso hacia la reconciliación. La JEP continuará investigando estos casos para garantizar justicia y reparación integral.



