La Superintendencia Nacional de Salud, bajo la dirección de Daniel Quintero, ha desatado una nueva controversia en el sector sanitario colombiano. Mediante la Resolución 2026300000006386-6, emitida el 1 de junio de 2026, el organismo oficializó un cambio en la cúpula de la intervención forzosa administrativa de Asmet Salud EPS S.A.S.
Remoción y nuevo nombramiento
La entidad ordenó la remoción de la actual interventora, Jessica Milena Aguirre Santana, y el cese de funciones de Laín Eduardo López Martínez, para cederle el cargo a Mario Fernando Córdoba Pérez, quien asumirá como interventor en propiedad. Según el documento oficial, Córdoba Pérez deberá administrar los bienes, haberes y negocios de Asmet Salud, con la misión de garantizar la prestación continua de servicios a los afiliados y enderezar la gestión financiera de los recursos públicos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS). El cargo es de obligatoria aceptación y el designado cuenta con cinco días hábiles para posesionarse ante el superintendente.
Antecedentes cuestionados
El nombramiento ha generado malestar debido al historial de Córdoba como gerente del Hospital General de Medellín (HGM), donde dejó una estela de crisis administrativa, denuncias y procesos abiertos ante entes de control. Uno de los casos más criticados es la investigación de la Procuraduría General de la Nación por posibles irregularidades en la contratación, especialmente el polémico 'jardín vertical' en la fachada del hospital. Mientras el HGM atravesaba una severa crisis financiera, con retrasos en pagos a médicos y escasez de insumos, la gerencia priorizó un millonario contrato de embellecimiento arquitectónico, lo que la Procuraduría cuestionó severamente.
Cargos por negligencia y muerte de un bebé
La Personería de Medellín formuló pliego de cargos contra Córdoba por presunta negligencia administrativa y omisión de funciones, hechos que habrían desencadenado la muerte de un recién nacido en el HGM. Las investigaciones apuntan a fallas estructurales en el área neonatal, falta de mantenimiento de equipos biomédicos, escasez de insumos y fallas en protocolos de traslado, creando un riesgo que cobró la vida del bebé. Para la Personería, estas omisiones vulneraron el derecho a la salud y a la vida.
Paradoja y alarmas
La decisión de la Supersalud entrega la administración de una EPS intervenida a un funcionario que salió de su anterior cargo envuelto en investigaciones por despilfarro y negligencia médica mortal. Mientras avanza el empalme, la sombra de la duda se cierne sobre el futuro de Asmet Salud.



