En una rápida operación de búsqueda, las autoridades lograron recuperar cinco de los seis vehículos que fueron robados de un parqueadero en el barrio Fusacatán, en Fusagasugá, en menos de 24 horas después del hurto. Los automotores, avaluados en aproximadamente 700 millones de pesos, fueron hallados en distintos sectores de Bogotá.
Detalles del robo y la recuperación
Según información oficial, los delincuentes ingresaron al establecimiento comercial y sustrajeron varios vehículos, que luego trasladaron por diferentes corredores viales. Las investigaciones iniciales indican que los responsables tomaron como ruta de escape el peaje San Miguel y se dirigieron hacia el sur de Bogotá.
Tras conocerse el hurto, investigadores de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) iniciaron labores de seguimiento, que incluyeron el análisis de cámaras de vigilancia del parqueadero, registros de monitoreo del sector y otras herramientas tecnológicas para reconstruir el trayecto de los automotores.
Las pesquisas permitieron ubicar cinco de los seis vehículos reportados como hurtados. Fueron encontrados en los sectores de El Perdomo y Castilla, en las localidades de Ciudad Bolívar y Kennedy, respectivamente. La Policía informó que los vehículos estaban abandonados, posiblemente debido a la presión de los operativos desplegados tras el robo.
Valor de los vehículos y estado del caso
El valor comercial de los automotores recuperados asciende a cerca de 700 millones de pesos. Mientras las investigaciones avanzan para identificar y capturar a los responsables, las autoridades también realizaron verificaciones al establecimiento donde ocurrió el hurto. Durante las inspecciones se evidenciaron presuntas irregularidades en la documentación y los requisitos exigidos para el funcionamiento del parqueadero.
Como consecuencia, se ordenó la suspensión temporal de la actividad económica del establecimiento mientras se adelantan los procedimientos correspondientes. Entre tanto, continúa la búsqueda del sexto vehículo que aún no ha sido recuperado, y se mantiene abierta la investigación para determinar cómo ingresaron los delincuentes y si existieron fallas en los protocolos de seguridad del lugar.



