La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal internacional a la que atribuye 33 robos de 157 toneladas de cobre en nueve provincias, con un valor superior al millón de euros. El material era trasladado a Rumanía para su comercialización. En total, se han producido 39 detenciones en Ávila, La Rioja y Córdoba.
Puntos de almacenamiento y logística
Según un comunicado difundido este viernes, la red contaba con tres puntos de almacenamiento para los 134 kilómetros de cable de cobre robado, ubicados en Logroño, Bayona (Francia) y la comarca portuguesa de Águeda-Aveiro. La organización estaba integrada por ciudadanos de Europa del Este asentados en la provincia de Córdoba, desde donde planificaban y coordinaban los robos en España, Francia y Portugal.
Recuperación de material y operativo
En la operación se han recuperado 22 toneladas de cobre. Las investigaciones comenzaron hace un año tras el robo de cable del tendido telefónico en la carretera que une El Barco de Ávila con Los Llanos de Tormes. Las pesquisas determinaron que no se trataba de un hecho aislado, sino que estaba relacionado con otros robos en Ávila y otras zonas de España.
Con el avance de la investigación se esclarecieron 33 robos de cable de cobre en municipios de Ávila, Asturias, Burgos, Cáceres, León, Lugo, Salamanca, Valladolid y Zamora. Además, se localizó una nave industrial en un polígono de Logroño donde la organización almacenaba el cobre sustraído, lo que permitió realizar las primeras detenciones.
Modus operandi diferente
El modo de operar de esta red era diferente al habitual. Mientras que otras organizaciones venden el material robado en centros de recepción de residuos cercanos al lugar del robo, esta red almacenaba grandes cantidades en distintas naves para después trasladarlas por carretera hasta Rumanía, donde se comercializaba.
Colaboración internacional
Para el desarrollo de esta operación, la Guardia Civil contó con la colaboración de la Gendarmería Francesa y de la Guardia Nacional Republicana de Portugal.



