Las autoridades en el departamento del Cesar han adoptado medidas urgentes para hacer frente a la posible reactivación de las denominadas 'pescas milagrosas' por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Esto ocurre después de que se conociera el caso de la retención y posterior robo de cinco camioneros en la zona rural de La Jagua de Ibirico, quienes afortunadamente ya se encuentran en sus hogares.
Aumento de la presencia militar y vigilancia con drones
Para evitar el avance del grupo armado y localizar los vehículos sustraídos, la Décima Brigada del Ejército Nacional ha incrementado su presencia en el sur del departamento y ha programado labores de vigilancia mediante el uso de drones. Así lo confirmaron las autoridades locales.
El secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, ratificó que los automotores transitaban de forma paralela por el lugar y se toparon con un retén ilegal instalado por los delincuentes. Entre los vehículos robados se encuentran una tractomula con huevos marca Kenworth de placas venezolanas, una camioneta de la empresa Vanti, un camión para carga refrigerada, un camión sin carga y un turbo con víveres varios.
Consejo de seguridad extraordinario y puestos de control
Tras la realización de un consejo de seguridad extraordinario, el Ejército Nacional decidió extender sus puestos de control hacia las vías principales y las veredas aledañas, con el objetivo de brindar seguridad y tranquilidad a los habitantes de la zona. Asimismo, se habilitó la Línea 107 contra el terrorismo, donde la población puede suministrar información de manera confidencial para prevenir acciones criminales.
Libertad de los camioneros
La Gobernación del Cesar fue la primera en informar sobre la liberación de los camioneros, quienes fueron abandonados en las cercanías de Curumaní y tuvieron que llegar por sus propios medios tras una caminata de varias horas. La gobernadora Elvia Milena Sanjuan recibió la noticia por parte de la fuerza pública y expresó su satisfacción por el regreso de los conductores a sus hogares.
Las operaciones del Ejército y la Policía se mantienen en la zona para dar con el paradero de los responsables del hecho violento. Las autoridades hacen un llamado a la comunidad para que denuncie cualquier actividad sospechosa a través de la Línea 107, con el fin de prevenir futuros incidentes y garantizar la seguridad en la región.



